Susana, del blog Delantal o Mandil, como anfitriona para este mes en el Recetario Mañoso, aprovechando que estamos en Cuaresma, ha decidido que, para estas fechas, las recetas que se presenten tengan como denominador común platos típicos de ese tiempo cuaresmal.
Aunque no soy maño, algo sí que se me ha pegado, así que aprovecho y colaboro en este mes con esta receta que creo que es una de las más típicas y conocidas. Como siempre, cada maestrillo tiene su librillo.
Potaje de garbanzos con bacalao y espinacas
500 g de garbanzos
Ingredientes
250 g de espinacas
250 g de bacalao desalado y remojado
1 patata pequeña
1 cebolla pequeña
1 huevo
2 dientes de ajo
1/2 cucharadita de pimentón
aceite
sal
pimienta
Preparación
Los garbanzos los ponemos a remojo la noche anterior.
Pelamos y lavamos la patata y la cortamos en trozos muy pequeños, del tamaño de los garbanzos. Reservamos.
Cocemos el huevo en agua con sal y un chorreón de vinagre unos 10 minutos. Refrescamos con agua del grifo y dejamos enfriar. Una vez frío, lo pelamos, lo partimos y con un tenedor lo chafamos. Reservamos.
Cortamos el bacalao en trozos pequeños, quitamos las espinas que pudiera llevar y reservamos.
En una cazuela ponemos agua a calentar. Cuando templa agregamos el bacalao y los garbanzos escurridos.
En otra cazuela cocemos las espinacas. Una vez cocidas, las escurrimos, picamos y echamos en la cazuela donde cuecen los garbanzos.
En una sartén preparamos un sofrito con la cebolla y los ajos picados muy finos. Cuando doran y la cebolla transparenta, apartamos, echamos media cucharadita de pimentón, rehogamos y volcamos en la cazuela. Salpimentamos, incorporamos el huevo duro chafado y la patata troceada y dejamos cocer hasta que los garbanzos estén tiernos.

