El pasado 18 de febrero, Miércoles de Ceniza, dio comienzo la Cuaresma que concluye el 2 de abril, Jueves Santo. La Cuaresma supone, para los católicos, un periodo de penitencia, ayuno y abstinencia. En otros tiempos, era muy normal, en casi todos los hogares, preparar para estos días comidas y postres especiales. Entre los primeros, garbanzos con bacalao y espinacas y entre los segundos las torrijas que no podían faltar.
Desde que comencé mi andadura con el blog, he publicado unas cuantas recetas de torrijas: torrijas al chocolate, anisadas, en almíbar de azahar, a la nata con crema inglesa, al café, a la nata y de horchata con almíbar de moscatel. Unas cuantas como veis.
Y desde el próximo sábado, 7 de marzo hasta el 15, tienen lugar las fiestas de la Magdalena aquí en Castellón y sin solución de continuidad llegan las Fallas de Valencia. ¡Como para aburrirse!
Os lo dejo por si os apetece y de esa forma celebramos todo. Religioso y profano. Vamos a ello.

3/4 l. de leche entera
1 copa de anís dulce
1 palo de canela
3 cucharadas soperas de azúcar
2 huevos
aceite de girasol
azúcar y canela molida para espolvorear las torrijas
Como una vez empapadas las rebanadas de pan sobró leche, para aprovecharla, decidí preparar con ella una crema de maicena. Para ello, en el mismo cazo, puse la leche sobrante, aproximadamente unos 250 ml y una vez colada, la calenté, separé la yema de la clara de un huevo, batí la yema y cuando la leche estaba caliente, volqué la yema batida en el cazo, diluí una cucharada sopera de maicena en un poco de leche y la añadí. Removí a fuego medio hasta que la crema adquirió consistencia. La volqué en un bol, dejé templar y la introduje en el frigorífico para enfriar. Después de saborear las torrijas le tocó el turno a esta deliciosa crema. Ahí la tenéis.
Dos postres deliciosos aprovechando lo sobrante de uno de ellos. Así que espero que esta entrada tenga cabida en el proyecto 1+/-100 desperdicio 0 de Marisa en su blog Thermofan.





Hola Juan. Hoy vienes con el propósito de ponernos los dientes largos, no solo traes unas torrijas de aúpa, también una crema pastelera para acompañar. Riquísimas las dos, entre mis mejores recuerdos de infancia se encuentra el de repelar el cazo de una crema o un arroz con leche y te aseguro que aquí lo dejaría limpio como una patena. Maravilla de postre.
ResponderEliminarUn beso.
A mí me encantan las torrijas. Imagino lo ricas que quedaron con el toque de anís. Acompañadas de esta rica crema, un postre espectacular.
ResponderEliminarEspero que estés bien. Sil
Los Telares de Sil
Buenas tardes, Juan: muy madrugador con el modo cuaresma y muy apetecibles tus torrijas, al final me vais a obligar a hacer unas cuantas, aunque soy una repostera nefasta. Me ha gustado el aprovechamiento de la leche para hacer una rica crema, se parece mucho a las natillas.
ResponderEliminarBesos.
Unas clásicas torrijas que aunque las variaciones están también muy buenas yo me quedo con la de toda la vida.
ResponderEliminarLa crema tiene muy buena textura y deduzco que buen sabor. Has de alimentarte bien para que el cuerpo aguante tanta fiesta.
Hola, Juan.
ResponderEliminarDicen que nunca se acuesta una, sin aprender algo nuevo, y yo hoy me voy a ir contenta a la cama, porque mira que habré hecho yo en mi vida torrijas, y cientos de veces que me ha sobrado huevo batido, con el que nunca se me ha ocurrido hacer una crema, ya ves, esas cosas que por sencillas nunca se le puede a una ocurrir, y cuando las descubres, al menos para mí, es una tabla de salvación, porque siempre me ha dado lástima de tirar huevos, y más cuando son de nuestras gallinas felices, jajaja…
Tus torrijas son tentadoras. Aún no he preparado este año ni una, pero solo mirarlas me da antojo, jajaja…
Un abrazo y feliz semana.
Uy que ganas. Tomó nota. Gracias por la receta. Te mando un beso.
ResponderEliminarHola Juan!. Las torrijas me encantan y estas tuyas que se ven bien buenas con esos ingredientes ya que el anís le dará un buen toque, me van gustar y las probaré. En cuanto a la crema una muy buena idea, se mete la cuchara muy bien y será un delicioso bocado.
ResponderEliminarUn abrazo.
Hola, Juan. Ni me había enterado de que esta doble propuesta, de mi gusto totalmente, se viene al proyecto. Ahora compruebo que no la has colgado, así que si no te importa, lo hago yo. Aunque no puedo tomar azúcar ni fritos, me las voy a apañar para hacerlas porque me encantan. Que lleven anís, es un plus.
ResponderEliminarMuchas gracias por volver a estar en el proyecto. Me alegra.
Un abrazo. Si las hago, ya te lo diré. Y por cierto, Magdalena y Fallas, yo igual huyo a la playa.
Hola Juan.
ResponderEliminarEsto es un no parar de festejos . Hay que aprovechar todo lo que se pueda mientras las circunstancias personales de la vida lo permitan y a disfrutar cada momento , tal como habréis hecho con estas deliciosas torrijas y esa cremita que te has marcado como colofón.
Un abrazo.
Juan, con lo que me gustan los dulces, imagina... no sé con qué disfrutaría más, sin con las torrijas o con la crema, con ambas seguro!!! Ambas propuestas son ideales para recordar la cocina tradicional y que no se pierdan nuestras costumbres
ResponderEliminarAbrazos
Hola, Juan
ResponderEliminarYa veo que tienes un gran abanico de torrijas y a cual más rica.
Yo la cuaresma no la hago, sólo intento el viernes santo evitar comer carne por la tradición.
Un abrazo ♥
Querido Juan, estas torrijas están deliciosas. Ya veo que durante toda tu andadura bloguera has hecho varias torrijas, todas muy ricas y diferentes. Esta que de hoy las veo y ya me entran ganas de hincar el diente. Están espectaculares. besos
ResponderEliminarBravissimo, una deliziosa ricetta per utilizzare il pane rimasto!!!
ResponderEliminarJuan, esto son palabras mayores, vaya duo de rico postre que nos tres hoy, a cual mejor.
ResponderEliminarSaludos.