En estos días en que las visitas al blog son más espaciadas, aprovecho para seguir poniendo unas platos que pueden servir tanto para un roto como para un descosido, es decir, entrante, ensalada, aperitivo, tentempié o plato único, como fue en mi caso jj. Ya veis que procuro que en todas las que pongo su dificultad sea "máxima" aunque creo que por mucho que me esfuerce no lo consigo y al final esa dificultad quede en nada, que al fin y al cabo es lo que pretendo, máxime con estos días de calor de los que estamos disfrutando.
Para este elaborado plato solo se requiere tener
1 lata de pimientos del piquillo
2 manojos de ajos tiernos
aceite
sal
Lo primero que haremos será abrir con cuidado la lata de pimientos, ponerlos en un plato y cortarlos en tiras no muy gruesas.
Luego, después de descansar y refrescarnos con una buena copa de cerveza fría, procedemos a limpiar los ajos tiernos y a cortarlos en finas tiras, supongo que así se llamará a cortarlos "en juliana", nombre que sin duda tendría la cocinera que en su día hizo ese tipo de corte por primera vez, si no estoy en lo cierto agradecería que alguien me sacara de dudas.
Continuando con lo que nos proponemos, pondremos una sartén con poco de aceite al fuego, añadimos los pimientos junto con el caldo que han soltado y los ponemos a freír muy lentamente, casi acariciándolos, para más que freírse se caramelicen.
Cuando vemos que el caldo ha reducido aprovechamos para agregar los ajos tiernos cortados, removemos con suavidad y mantenemos en la sartén unos minutos, apartamos y listos para comer.
Se pueden comer calientes o fríos, mejor de esta forma, especialmente en estas fechas de calor. Os aseguro que están de vicio.
Y sí acompañáis con ventresca de bonito en aceite de oliva y unas aceitunas negras sin hueso, os hacen el pasillo y os sacan por la puerta grande jj.
Para este elaborado plato solo se requiere tener
1 lata de pimientos del piquillo
2 manojos de ajos tiernos
aceite
sal
Lo primero que haremos será abrir con cuidado la lata de pimientos, ponerlos en un plato y cortarlos en tiras no muy gruesas.
Luego, después de descansar y refrescarnos con una buena copa de cerveza fría, procedemos a limpiar los ajos tiernos y a cortarlos en finas tiras, supongo que así se llamará a cortarlos "en juliana", nombre que sin duda tendría la cocinera que en su día hizo ese tipo de corte por primera vez, si no estoy en lo cierto agradecería que alguien me sacara de dudas.
Continuando con lo que nos proponemos, pondremos una sartén con poco de aceite al fuego, añadimos los pimientos junto con el caldo que han soltado y los ponemos a freír muy lentamente, casi acariciándolos, para más que freírse se caramelicen.
Cuando vemos que el caldo ha reducido aprovechamos para agregar los ajos tiernos cortados, removemos con suavidad y mantenemos en la sartén unos minutos, apartamos y listos para comer.
Se pueden comer calientes o fríos, mejor de esta forma, especialmente en estas fechas de calor. Os aseguro que están de vicio.
Y sí acompañáis con ventresca de bonito en aceite de oliva y unas aceitunas negras sin hueso, os hacen el pasillo y os sacan por la puerta grande jj.
Espero que os hayan gustado. No presentan dificultad alguna jj











