lunes, 9 de mayo de 2022

Pechugas de pollo en salsa con verduras. A mi manera

El pollo

pollo
Hacia tiempo que no publicaba una receta con pollo. Y eso que es una de las carnes que más empleo ya que nadie pone pegas cuando la preparo así que hay que aprovechar el momento.
El consumo de carne de pollo aumentó en 2020. En concreto, en ese año, una persona en España consumió alrededor de 13,6 kgs de este tipo de carne, lo que supuso un incremento de más de un kilogramo con respecto al consumo per cápita registrado en 2019.
La mayor parte de la producción de carne de pollo se concentra en cuatro comunidades autónomas: Cataluña, con 28,7% del total nacional, la Comunidad Valenciana, con un 16,9% del total, Andalucía, con un 15,8%, y Galicia, con un 13,1%.
España se mantiene como el segundo productor de carne de pollo en la UE con un 11,8% de la producción total, por detrás de Polonia (superando a Francia y Alemania). A nivel mundial, el principal productor es EEUU.
Hoy el cuadro que pongo no tiene una relación significativa con el ingrediente principal, aunque se observan algunas aves. Representa una escena de una cocina de una casa allá por el año 1644.
 
Este cuadro se titula Kitchen Interior y se encuentra expuesto en el museo Mauritshuis, The Hague, en la sala 3, número de inventario 260. Sus medidas son 77,5 x 55,5 cm
Su autor es David Teniers (Amberes, 1610- Bruselas, 1690). Pintor nacido en el seno de una familia de artistas y su padre, David Teniers, el Viejo, fue su primer maestro. Al emparentar con los Brueghel, se casó con una hija de ese pintor, se manifiesta en él una mayor atención por los temas populares. Las escenas rurales, de granjas e interiores, formaban parte ya de su temática.
Pintó el interior de esta cocina con todo lujo de detalles. La mujer que pela manzanas es la esposa de Teniers, Anna Brueghel. Su hijo David sostiene el plato de manzanas peladas. Es posible que Teniers pensara en esta pintura hacer un tributo a Anna, su mujer.

Pechugas de pollo en salsa con verduras. A mi manera.
Pechugas de pollo en salsa con verduras. A mi manera

Ingredientes
1 pechuga de pollo a filetes
1 puerro
1 zanahoria
1 pimiento verde italiano
1 cebolleta
1 diente de ajo
1 cucharada sopera de salsa de soja
1 cucharada de postre de tomillo
1 cucharada de postre de romero
100 ml de vino blanco
50 ml de brandy
1 pastilla de caldo de pollo
aceite de oliva virgen extra
pimienta negra molida
sal
agua
 
Así las he hecho
Limpiamos los filetes de pechuga de la grasa que pudieran llevar y los cortamos en trozos.
Las ponemos en una fuente y le añadimos el brandy, la salsa de soja, el tomillo y el romero. Salpimentamos regamos con aceite de oliva virgen extra y removemos bien.
Dejamos macerando en el frigorífico
Limpiamos las verduras y las cortamos finamente, el puerro y la zanahoria en medias lunas, la cebolleta y el pimiento verde en brunoise.
En una sartén ponemos un fondo con aceite. Cuando toma calor añadimos las verduras y sofreímos. Sacamos y reservamos.
En la misma sartén añadimos un poco de aceite si vemos que hace falta y doramos el ajo troceado y cuando comiencen a bailar incorporamos los trozos de pechuga marinados.
Cuando tomen color añadimos el vino blanco y el líquido de macerar las pechugas, removemos hasta que reduzca.
Incorporamos la pastilla de pollo desmenuzada, añadimos las verduras reservadas, echamos un vasito de agua y cocinamos hasta que reduzca la salsa y la carne esté en su punto.

pechugas de pollo en salsa con verduras. A mi manera
Espero que esta entrada haya sido de vuestro agrado.

lunes, 2 de mayo de 2022

Chirlas en salsa verde

Chirlas
 
chirlas
Almejas, chirlas, coquinas, berberechos, mejillones, ostras, vieiras, navajas… todos son moluscos de la familia de los bivalvos. Existen más de 13.000 especies de bivalvos. Estos se diferencian por el hábitat en el que viven (si es agua dulce o salada), la profundidad, su forma de alimentación, si viven enterradas o adheridas a una superficie.
Las chirlas, molusco bivalvo de la familia de las Veneridae, se encuentran enterrados en fondos blandos de arena fina y fangosa, siempre en aguas saladas y hasta una profundidad máxima de 50 metros.

Chirlas en salsa verde
Esta receta la vi en una publicación de un periódico. Su autor es Martín Berasategui, aunque en su receta el ingrediente principal es la almeja. Yo las he sustituido por la chirla porque, aunque sea de menos valor que su hermana mayor, la almeja, la relación calidad-precio es muy buena. 
Creo haber seguido fielmente sus indicaciones aunque he modificado un poco las cantidades pues como ya se sabe cada cual sigue los mandatos que dicta la práctica o su vocación y estoy seguro de que estos maestros siempre se guardan un as en su manga jj.
 
chirlas en salsa verde

Ingredientes
500 g de chirlas (en la receta original pone 500 gr de almejas)
2 dientes de ajo picados
1 guindilla cayena
1 cucharadita pequeña de harina
50 ml de vino blanco
200 ml de caldo de pescado o agua. Yo caldo de pescado en brik.
aceite de oliva virgen extra
perejil picado (yo muy poco)
 
Y de esta forma las he cocinado
Lo primero que haremos es poner en un bol con agua y sal las chirlas. Las dejamos reposar una media hora y a continuación las removemos unas cuantas veces cambiando el agua hasta que sale sin ninguna impureza. Reservamos para cuando llegue su hora.
En una cazuela con un fondo de aceite rehogamos el ajo picado.
Cuando el ajo comience a bailar añadimos la cucharadita de harina. Cocinamos unos breves momentos para quitar el sabor a crudo.
Añadimos el vino blanco, removemos y bañamos con el caldo de pescado. Incorporamos la cayena.
Dejamos que hierva un minuto.
Agregamos las chirlas y mantenemos en cocción hasta que se abran.
Espolvoreamos con el perejil, movemos la cazuela para mezclar y servimos.
Desechamos las que no se abran. 
 
chirlas en salsa verde

chirlas en salsa verde

¿Gustáis? Os espero.

 

lunes, 25 de abril de 2022

Mousse de fresas o fresones (a vuestra elección)

La fresa y el fresón
fresas
La fresa silvestre procede de los Alpes y es conocida desde tiempos prehistóricos.
Existen numerosas variedades de fresas que se clasifican en tres grupos: fresita del bosque, fresas cultivadas y fresón. La fresita del bosque es un tipo de fresa que se caracteriza por su gran sabor. Las fresas cultivadas son en general de mayor tamaño que las fresitas del bosque, pero su aroma y sabor resultan de inferior calidad.
El fresón, considerado como una variedad de fresa de mayor tamaño, es un híbrido que se obtuvo en el siglo XVIII por botánicos franceses gracias a un cruce de variedades silvestres, una de California y otra de Chile.
En España, la provincia de Huelva es la más especializada en el cultivo de fresas y fresones, una zona con gran reconocimiento mundial.
Fuente: Internet

Leyendo blog,s encuentro entre sus entradas recetas obtenidas, bien por haber salido en alguna película o por haberlas leído en algún libro y luego las adaptan a su gusto. En mi caso lo hago al revés, hago una receta y luego busco su relación, si es que hay alguna, con obras de pintores famosos o de cierto renombre. Dado que veo poca televisión, aunque el otro día viendo una serie, casualidades de la vida, sale una escena en una cocina y mencionan lo que iba a cocinar, pasta a la putanesca, obviamente ese fue el final, me quedé con las ganas de ver como la hacían 😂😂, porque tengo estos penne-ziti-rigate,con salsa putanesca; y me hubiera gustado ver si se trataba de esa pasta 😂😂. Y como en los libros que normalmente leo no figura mención alguna a recetas, solo me queda buscar en la pintura, y eso es lo que suelo hacer. Lleva su tiempo pero ya se sabe lo que dice el refrán «sarna con gusto no pica». 
He encontrado varias obras pictóricas pero esta me ha llamado sobremanera la atención.
El cuadro se titula "Bodegón con frutas". Fue pintado hacia 1637 y su autora es la pintora Louise Moillón (París, 1610 - 1696), artista del Barroco especializada en bodegones. Es un óleo sobre lienzo 87,5 x 112 cm. Pertenece a la colección Carmen Thyssen-Bornemisza y está en préstamo en el Museo Thyssen-Bornemisza. CTB.1956.12.
 
Bodegón con frutas. Louise Moillón. Museo Thyssen-Bornemisza.
En el cuadro se representan frutas y verduras de primavera como son las alcachofas 😂😂, espárragos, fresas, ciruelas y albaricoques.
Fuente: Museo Thyssen-Bornemisza

Sin más nos adentramos en la realización de la receta con tan solo cuatro ingredientes y que espero os guste tanto como el cuadro. El dibujo me ha salido fabuloso, ni Picasso me iguala 😂😂. 
 
Mousse de fresas
 
mousse de fresas
 
Ingredientes
400 g de fresas (fresones)
200 ml de nata
100 g queso mascarpone
50 g de azúcar glas
 
 
Así es como lo preparé
Lavamos las fresas, cortamos el tallo verde, las troceamos y ponemos en el vaso de la batidora. Trituramos y reservamos.
Ponemos el queso en un bol  y batimos. Vamos añadiendo el azúcar glas poco a poco sin dejar de batir. Incorporamos la nata poco a poco y seguimos batiendo hasta que monte ligeramente. Añadimos las fresas trituradas, reservamos un poco para decorar, y continuamos batiendo hasta que todo quede bien mezclado. Tapamos el bol con film de cocina y lo metemos en el frigorífico a enfriar.
Servimos en copas y decoramos con triturado de fresas.
 
 1.- Queso mascarpone batido
Mousse de fresas. Mascarpone batido
 2.- Queso mascarpone y nata batidos
Mousse de fresas. Mascarpone batido con la nata
 3.- A la mezcla anterior le añadimos las fresas trituradas y batimos.
Mousse de fresas. Mascarpone batido con la nata y las fresas
4.- Resultado final
Mousse de fresas

Confío en que este postre con esta fruta deliciosa sea de vuestro agrado.

lunes, 18 de abril de 2022

Patatas con guisantes

Finalizada la Semana Santa espero que donde estuvierais lo hayáis pasado estupendamente. Nosotros en casa ya que como dije en la anterior entrada aquí no hay vacaciones en esos días, los colegios las cogen esta semana. Que se le va a hacer. A falta de pan, buenas son tortas. Y no hay mal que por bien no venga ya que al menos se ha ahorrado algo en el consumo de gasolina al no haber hecho ningún desplazamiento. Vamos de nuevo con lo importante y que no es otra cosa que una nueva receta. A ver si os gusta. Espero que sí.
 
La patata y el guisante
 
La patata (solanum tuberosum) se conoce hace ya más de 8.000 años, siendo en los Andes, sur de Perú y extremo norte de Bolivia, los lugares donde esta planta fue cultivada por el hombre y comenzó a servir como alimento. 
Los inicios de este tubérculo en el Viejo Continente no fueron nada fáciles, su apariencia poco agradable y el hecho de que creciera bajo tierra propició que inicialmente fuese rechazada en todos los ámbitos sociales. 
La patata se ha convertido en un elemento básico y fundamental de nuestra cocina diaria. Es un alimento económico y con una gran cantidad de propiedades alimenticias, pero lo que más destaca de ella es su gran versatilidad. Con ella podemos preparar una amplia variedad de platos, ya sean fríos o de cuchara, y en más de una ocasión nos han salvado de un apuro cuando no disponíamos de mucha opción en nuestra despensa.
En la actualidad, la patata es una de las grandes reinas de la gastronomía.
 
guisante
El Pisum sativum es una planta anual, herbácea y trepadora que puede alcanzar entre los 60 y los 90 cm de altura. Considerada como una de las legumbres más cultivadas de la antigüedad, su origen agrícola se remonta a unos 9.000 años tal como confirman algunas excavaciones arqueológicas.
Antes de convertirse en una de las verduras preferidas de los nobles europeos, el guisante fue un alimento de subsistencia durante siglos.
Es rico en proteínas, tiene vitamina A, C y sales minerales, potasio, hierro, zinc y ácido fólico.
Además, es uno de los alimentos más ricos en vitamina B1 y sus nutrientes son buenos para el corazón, reducen el colesterol en sangre, controlan los niveles de azúcar y son ricos en antioxidantes.
Toda una joya del mundo vegetal.
Hasta Hans Christian Andersen le dedicó un cuento. «La princesa y el guisante». 

patatas con guisantes

Patatas con guisantes

Ingredientes
2 patatas medianas
150 gr de guisantes congelados
1 cebolla
1 pimiento verde italiano
1 zanahoria
1 huevo
1 cucharada rasa de harina
1 diente de ajo
1 pastilla de caldo de carne
1/2 cucharadita de ras el hanout
4 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
sal
 
Elaboración
En un cazo con agua, sal y un poco de vinagre cocemos el huevo durante 10 minutos. Refrescamos con agua del grifo, pelamos y picamos. Reservamos.
Calentamos en el microondas un vaso con agua y diluimos la pastilla de caldo. Reservamos en caliente.
Pelamos las patatas y las cortamos en cachelos.
Repasamos la cebolla quitamos las primeras capas y la cortamos en brunoise. Pelamos y picamos el ajo.
Partimos por la mitad el pimiento, retiramos las semillas y los nervios interiores y cortamos en dados.
Pelamos la zanahoria, partimos por la mitad a lo largo y luego en medias lunas.
En una cazuela calentamos el aceite, incorporamos la cebolla, el ajo picado, el pimiento troceado y la zanahoria y rehogamos a fuego suave hasta que la cebolla transparente. Agregamos la harina y la cocinamos unos minutos para quitarle el sabor a crudo, añadimos las patatas, mezclamos y rehogamos el conjunto. Cubrimos con el caldo de carne, añadimos el ras el hanout, salamos y cocinamos a fuego suave. A los diez minutos agregamos los guisantes y el huevo duro picado. Cocinamos hasta que reduzca el caldo y las patatas estén hechas.
 
1.- Sofreímos las verduras
Patatas con guisantes. Sofrito
 
2.-Añadimos las patatas, el caldo y el ras el hanout
Patatas con guisantes. Patatas y caldo

 3.- Cuando disminuye un poco el caldo añadimos los guisantes y el huevo picado
Patatas con guisantes. Guisantes y huevo

4.- Cocinamos el conjunto hasta que el caldo esté a nuestro gusto y así es el resultado final
Patatas con guisantes.

Confío en que haya sido de vuestro agrado. 

lunes, 11 de abril de 2022

Garbanzos con jamón y quinoa

Ayer domingo dio comienzo la Semana Santa. En muchas ciudades ya las Cofradías visten sus mejores galas y se preparan para revivir y celebrar con devoción esos momentos en los que pasean por las calles maravillosas esculturas que representan el dolor de un Justo que sufrió en su Pasión.
 
En esta ciudad hay poca tradición de Semana Santa. Unicamente los días de Viernes, Sábado Santo y Domingo de Resurrección. dos pasos y con un recorrido muy corto. Igualmente aquí las vacaciones escolares son justo finalizada la Semana Santa, todo un despropósito ya que se impide poder asistir a esos lugares donde estos días se viven en ese ambiente. 
 
Haciendo un recorrido buscando algún cuadro para poner en esta entrada y que tenga relación con estas fechas, he encontrado, gracias a National Geografhic, un lugar que es una maravilla por los tesoros que se encuentran en su paredes. Se trata de la capilla Scrovegni, situada en Padua, decorada por un joven pintor y que más tarde fue un genio de la pintura. Su nombre Giotto. Esta capilla es de planta rectangular y techo terminado en bóveda de cañón. En la pared del fondo de la nave están representadas imágenes del Juicio Final y en las paredes laterales los frescos hacen referencia a la vida de Jesús, parte izquierda, mientras que en la pared de la derecha las pinturas hacen referencia a escenas de la vida de la Virgen.
Giotto di Bondone (Colle di Vespignano, 1267 - Florencia, 1337). Arquitecto y pintor italiano. Fue el primer creador italiano en superar las tendencias bizantinas de la pintura de su tiempo y explorar unas orientaciones que acabaron por desembocar en la gran revolución artística del Renacimiento.
Entre sus obras arquitectónicas figura el campanario o campanile de la Catedral de Florencia, conocido como Campanile de Giotto. Comenzó la construcción en 1334, pero no la terminó por su fallecimiento. Fue acabado en 1359 por Andrea Pisano. Si tenéis ocasión de verlo no os lo perdáis, se os quedará grabado como se nos quedó cuando estuvimos.
 
Interior capilla Scrovegni
interior capilla Scrovegni
Uno de los frescos de la vida de Jesús es la entrada en Jerusalén y en él aparece subido en un asno a las puertas de la ciudad mientras a su alrededor los personajes que lo reciben arrojan sus objetos en señal de devoción. Mismos personajes que pasados unos días pidieron su muerte.
 
Entrada de Jesús en Jerusalén. Giotto

Hace unos años publiqué unos garbanzos carmelitanos como homenaje a los monjes carmelitas que se asientan en el monasterio del Desierto de las Palmas en Benicasin. En esta ocasión he modificado los ingredientes eliminando unos y añadiendo otros siendo el resultado igual de rico que los anteriores.
Tengo publicadas con quinoa cuatro recetas. Sé que a muchos la quinoa no les llama mucho, la verdad es que la encuentro un tanto insípida de ahí que la cocine en compañía de otros ingredientes, aunque no soy muy de experimentar, creo de que vez en cuando nos podemos permitir ciertas licencias.

Garbanzos con jamón y quinoa
 
Ingredientes
250 gr de garbanzos
50 gr de quinoa
75 gr de jamón
1 huevo
50 ml de vino blanco
4 dientes de ajo
1/2 media cucharadita de postre de ras el hanout
aceite de oliva
sal
 
Elaboración
La noche anterior ponemos los garbanzos en remojo.
En un cazo ponemos agua, un poco de sal y un chorreón de vinagre y cocemos el huevo durante 10 minutos. Refrescamos con agua del grifo, pelamos y picamos muy fino.
En una olla rápida ponemos un poco de aceite de oliva y sofreímos los ajos muy picados. Añadimos el jamón en taquitos y rehogamos a fuego medio durante unos minutos. Añadimos el vino y dejamos reducir.
Añadimos los garbanzos escurridos y lo cubrimos todo con agua. Tapamos la olla y cocinamos durante unos 12 minutos. Apartamos del fuego y dejamos despresurizar.
Mientras cuecen los garbanzos lavamos la quinoa varias veces bajo el agua del grifo hasta que veamos que el agua sale limpia.
Abrimos la olla, comprobamos que los garbanzos están tiernos, echamos la quinoa lavada y el ras el hanout. Removemos y dejamos cocer otros 10 minutos, hasta que la quinoa esté en su punto. Salamos a nuestro gusto, añadimos el huevo picado y dejamos reposar unos minutos.
 
garbanzos con jamón y quinoa
Que disfrutéis en estos días de Semana Santa.

lunes, 4 de abril de 2022

Lubina en suquet con chirlas

Continúo con la inclusión en la entrada que publico de un cuadro de pintores conocidos y que tengan cierta relación con ella. En este caso no es que en el cuadro figure una lubina pero su temática tiene relación con la entrada de hoy al ser de pescado.
El cuadro se titula —Bodegón con besugos, naranjas, ajo, condimentos y utensilios de cocina— obra del pintor Luis Egidio Meléndez (Nápoles, 1716 - Madrid, 1780), fue pintado hacia 1772. Es un óleo sobre lienzo, 42 x 62,2 cm, y se encuentra en el Museo del Prado Sala 088. El pintor nacido en Italia aunque de familia española de origen asturiano. Sus cuadros, por lo general, son de una gran sobriedad y están ejecutados con una solidez de dibujo y un realismo perfeccionista que alcanza hasta los más mínimos detalles. Sus composiciones ordenadas y claras, gustando de los contrastes de luces y sombras.
Dos espléndidos besugos acaparan el protagonismo del lienzo y en torno a ellos se subordinan los demás motivos: naranjas, un paño de cocina, una cabeza de ajos, un envoltorio que contendrá, sin duda, alguna especia, dos lebrillos de barro de Alcorcón, una sartén de mango largo, un almirez, cuya mano se proyecta hacia el fondo, y una alcuza, que al igual que las restantes superficies de los elementos reunidos en el lienzo refleja un cuidado estudio de la luz, definidora de los volúmenes, que al tiempo diversifica las tonalidades e independiza las calidades de las materias, logrando un magnífico espectáculo pictórico, tendente a revelar los pormenores constitutivos de las cosas vinculándolos al efecto de un agudo realismo, que no excluye cierta poesía de lo cotidiano.
Fuente: Museo del Prado.
 
Bodegón con besugos, naranjas, ajo, condimentos y utensilios de cocina. Museo del Prado.

Bodegón con besugos. Detalle



La lubina
También conocido como róbalo. Es un pescado blanco o semigraso según la época del año, y de agua salada. Habita en las costas rocosas de los arenales, las desembocaduras de los ríos, en puertos, dársenas, pantalanes y escolleras. Vive en profundidades de 10 a 15 metros. Su cuerpo es alargado y fusiforme.
La boca es de amplias dimensiones. 
Presenta dos aletas dorsales y una aleta caudal fuerte, ancha y ligeramente ahorquillada, perfectamente adaptadas para la natación.
El color es variante, desde gris oscuro en el dorso, hasta llegar a ser blanco en la parte ventral.

Lubina en suquet con chirlas
 
lubina en suquet

Picada para el suquet
2 rebanadas de pan
2 tomates maduros
15 almendras crudas y peladas
2 dientes de ajo
unas hebras de azafrán
1 cucharada sopera de carne de pimiento choricero
1 cucharada de postre de pimentón dulce
1 hoja de laurel
caldo de pescado
Elaboración del suquet
Preparamos la picada poniendo en una sartén un fondo de aceite a calentar. Cuando toma calor añadimos los dientes de ajo picados y cuando comienzan a bailar agregamos las almendras hasta que doren. Sacamos y reservamos sobre papel absorbente.
En ese mismo aceite freímos las rodajas de pan a trozos. Cuando adquieren un color dorado, las sacamos y ponemos sobre papel absorbente.
Retiramos el aceite de la sartén y fuera del fuego tostamos las hebras de azafrán.
En un mortero preparamos la picada con los ajos, las almendras, el pan y el azafrán. Machacamos bien y reservamos.
En una cazuela con un fondo de aceite sofreímos el ajo picado y cuando comience a bailar incorporamos el tomate rallado. Sofreímos hasta que pierda el agua. Fuera del fuego añadimos el pimentón y removemos, incorporamos la carne de pimiento choricero y un vaso de caldo de pescado y cocinamos unos minutos. Incorporamos la picada y la hoja de laurel troceada, removemos para mezclar el conjunto y llevamos a ebullición.
 
suquet
suquet

Recientemente publiqué una suquet de rape. Como me sobró salsa la congelé para un uso posterior. Y el momento llegó en las pasadas fiestas dado las pocas ganas de estar en la cocina, aunque con el tiempo que hizo no es que hiciera duelo el tener que estar, no obstante, al menos el tiempo se ocupó en otros menesteres, entre ellos leer y navegar en busca de información. Y el uso de la salsa llegó con este plato. A ver que os parece. 

Lubina en suquet con chirlas

Ingredientes
1 envase con 3 filetes de lubina limpios y sin espinas
100 gr de chirlas
2 dientes de ajo
30 ml de vino blanco
3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
sal y pimienta
suquet
 
Elaboración 
Lavamos los filetes y extraemos las posibles espinas que pudieran llevar.
En un bol ponemos las chirlas con sal y cubiertas de agua durante media hora. Removemos bien para extraer la arenilla que puedan llevar y pasamos por agua del grifo hasta que veamos que el agua sale limpia. Reservamos.
Pelamos los dientes de ajo y los picamos muy finos.
Colocamos los filetes de lubina en un plato, salpimentamos y repartimos los ajos picados por toda la superficie. Regamos con un poco de aceite y dejamos macerar unos 15 minutos.
Ponemos una sartén al fuego y cuando calienta doramos los filetes con el aceite de maceración un par de minutos por cada lado. Sacamos y reservamos.
En una sartén con un poco de aceite doramos un diente de ajo picado fino. Cuando toma color incorporamos las chirlas y el vino blanco. Tapamos y dejamos que abran. Sacamos de la sartén y reservamos el líquido de cocción.
En una sartén ponemos el suquet y llevamos a ebullición. Cuando comienza a hervir añadimos un poco del caldo de cocción de las chirlas, dejamos reducir y en esa salsa colocamos los filetes de lubina reservados. Mantenemos en cocción a fuego suave unos tres minutos, repartimos las chirlas reservadas y dejamos reposar.
 
lubina en suquet con chirlas
  
Pasos
1.- Salpimentamos los filetes, repartimos los ajos picados y regamos con aceite de oliva. 
Dejamos macerar.
lubina en suquet con chirlas
2.- Doramos en una sartén con un poco de aceite de la maceración
lubina en suquet con chirlas
3.- Colocamos en el suquet los filetes de lubina, cocinamos unos minutos y añadimos las chirlas reservadas.
lubina en suquet con chirlas
4.- Y este es el resultado final
lubina en suquet con chirlas
 
Como utilicé parte de sobrante de otra receta creo que esta puede ser incluida en el proyecto 1+/- 100. Desperdicio 0,  de Marisa que tiene en su blog Thermofan.
 
 
Espero que sea de vuestro agrado.

lunes, 28 de marzo de 2022

Alcachofas guisadas

La alcachofa en la pintura
En lo que va de año en las distintas publicaciones que he puesto sobre la alcachofa he dejado algunos cuadros de pintores famosos, aunque poco conocidos, en cuyas obras figuraba la deliciosa  alcachofa.
En esta entrada, última del mes y también de alcachofas, incluyo un cuadro en el quedan plasmadas, entre otras muchas cosas, la alcachofa.
El cuadro se titula Bodegón con sirvienta y su autor es el pintor y dibujante flamenco Frans Snyder (Amberes, 1579 - Amberes, 1657). En 1593 entró en el taller de Pieter Brueghel el Joven. En 1602 ingresó como maestro en el Gremio de San Lucas y poco después realizó un viaje a Roma y Milán donde trabajó para el Cardenal Federico Borromeo.
Este cuadro se encuentra expuesto en el Museo del Prado, Sala 081, y fue pintado hacia 1633, es un óleo sobre lienzo, 153 x 214 cm.
Esta obra describe una típica escena de opulenta naturaleza muerta de la escuela flamenca barroca en la que se incluyen una figura humana y dos de animales, según era frecuente en la época, de acuerdo con los gustos de los comitentes que también veían reflejadas, en este género de obras, su riqueza y prosperidad. Sobre la superficie de una mesa, probablemente de cocina, se agrupa una variedad de frutos en platos, fuentes de cerámica y metal; también hay otras dispersas fuera de los recipientes, así como algunas hortalizas. En lo alto, un guacamayo remata la diagonal picoteando un albaricoque, pendiente de una rama que sobresale del contenido de un colmado cesto y, en el mismo lado, prácticamente en el borde de la tela, un mono olfatea un clavel agarrando un cuenco de porcelana en equilibrio inestable sobre dos calabazas.
 
Bodegón con sirvienta. Frans Snyder. Museo del Prado
 Detalle sirvienta
Bodegón con sirvienta. Detalle sirvienta. Frans Snyders
Detalle alcachofas
Bodegón con sirvienta. Frans Snyder. Museo del Prado. Detalle
Detalle guacamayo
Bodegón con sirvienta. Detalle papagayo. Frans Snyders
Detalle mono
Bodegón con sirvienta. Detalle mono. Frans Snyders
 Fuente: Museo del Prado.

Alcachofas guisadas
 
alcachofas guisadas
 
Ingredientes
6 alcachofas
1 huevo
1 cebolla
1 puerro (la parte blanca)
1 pimiento verde italiano
1 diente de ajo
80 gr de beicon en tiras
1 cucharada rasa de harina
100 ml de vino blanco
caldo de cocción de las alcachofas
aceite de oliva virgen extra
cúrcuma
sal
 
Elaboración
Pelamos las alcachofas quitando las hojas externas mas duras, cortamos las puntas y el tallo, repasamos este último, las cortamos en mitades y las ponemos en un bol con agua y unas ramas de perejil.
En un cazo con agua, un poco de sal y un chorreón de vinagre cocemos el huevo durante 10 minutos desde que comienza el agua a hervir. Refrescamos con agua fría, pelamos y lo cortamos en rodajas. Reservamos.
Calentamos en una cazuela agua con sal. Echamos las alcachofas escurridas y las cocemos unos 25 minutos aproximadamente. Comprobamos que están cocidas, escurrimos, las dejamos atemperar y reservamos.
Picamos muy fino el ajo, la cebolla, la parte blanca del puerro y el pimiento verde italiano.
Ponemos a calentar una sartén con un fondo de aceite. Cuando toma calor añadimos el ajo, cebolla, puerro y pimiento verde todo picado. Salamos y cocinamos hasta que veamos que las verduras cambian de color. Incorporamos las tiras de beicon y removemos unos minutos. Añadimos la cucharada de harina y cocinamos unos minutos para que pierda sabor a crudo. Incorporamos el vino, dejamos reducir y añadimos un vaso del caldo de cocción de las alcachofas y la pizca de cúrcuma.
Cuando el caldo vaya espesando incorporamos las alcachofas y cocinamos moviendo en zigzag la sartén para que se vayan mezclando sabores.
Cuando está a nuestro gusto repartimos por la superficie las rodajas de huevo cocido, dejamos reposar unos minutos y servimos.
 
 1.- Sofreímos cebolla, ajo, puerro y pimiento verde
alcachofas guisadas
  2.- Incorporamos el beicon
alcachofas guisadas
3.- Añadimos la harina y la cocinamos para que pierda el sabor a crudo
alcachofas guisadas
4.- Agregamos el vino y dejamos reducir
alcachofas guisadas
  5.- Incorporamos la cúrcuma
alcachofas guisadas
6.- Añadimos un vaso del caldo de cocción de las alcachofas
alcachofas guisadas
7.- Cocinamos unos minutos para mezclar sabores
alcachofas guisadas
8.- Incorporamos las alcachofas cocidas
alcachofas guisadas
9.- Añadimos las rodajas de huevo y cocinamos hasta que el caldo tome cuerpo
alcachofas guisadas
10.- Y este es el resultado
alcachofas guisadas
Con esta entrada solo me queda despedir a esta delicia de la naturaleza, como es la alcachofa, hasta la temporada que viene. 
Confío en que tanto el cuadro como este guiso de alcachofas haya sido de vuestro agrado.