lunes, 5 de diciembre de 2022

Lentejas con chistorra y arroz

Las lentejas
Las lentejas forman parte de nuestra dieta diaria desde hace millones de años. Las grandes civilizaciones fueron las que dieron el impulso definitivo a las legumbres en nuestra dieta, como consecuencia del mayor asentamiento urbano de la población que hizo posible y necesario el desarrollo de la agricultura con una concepción de base que ha llegado hasta nuestros días. 
La civilización Egipcia marcó un hito en el cultivo extensivo y esmerado de las lentejas que pasan a ocupar un primerísimo lugar en la dieta alimenticia. En Egipto, la lenteja era un alimento de uso común. 
Y si leemos las aventuras del famoso hidalgo don Quijote, cuando se habla de la condición y ejercicio en el capítulo primero ya aparece reflejadas las lentejas (sic.) lantejas. 
 “En un lugar de la Mancha, de cuyo nombre no quiero acordarme, no ha mucho tiempo que vivía un hidalgo de los de lanza en astillero, adarga antigua, rocín flaco y galgo corredor. Una olla de algo más vaca que carnero, salpicón las más noches, duelos y quebrantos los sábados, lantejas los viernes, algún palomino de añadidura los domingos, consumían las tres partes de su hacienda”.

Cuadro titulado "Pelea de gatos en una despensa" del pintor flamenco Paul de Vos.
Pelea de gatos en una despensa

Aprovechando la ausencia de los amos o sirvientes de la casa, los animales se cuelan en la despensa dando rienda suelta a sus instintos, lo que desemboca en una pelea. Las escenas de riñas de animales en interiores domésticos son habituales en la pintura flamenca de mediados del siglo. Frecuentes también en la literatura de proverbios, son interpretadas como alusiones morales al abandono de las responsabilidades y la plasmación de sus consecuencias. Paul de Vos, siguiendo la estela de su cuñado Frans Snyders (1579 1657), realiza idénticos bodegones con animales, repitiendo incluso sus mismos esquemas compositivos y los modelos, pero con una factura más delicada y sombreados más cálidos. De gran éxito entre los coleccionistas de la época, este tipo de escenas se repite en innumerables ocasiones. Ésta se cita por primera vez en la colección de la reina Isabel Farnesio en 1746.
Paul de Vos (Hulst, 1595 - Amberes 1678)
Pintor y dibujante flamenco, hermano de Cornelis y Jan de Vos. Estudió, como sus hermanos, con David Remeeus, y alcanzó el grado de maestro hacia 1620. Durante su aprendizaje trabajó con Frans Snyders, siendo sus primeras pinturas idénticas en temática y motivos a las de éste. Sin embargo, a lo largo de su carrera Paul de Vos irá innovando con diversas variaciones las escenas de caza en las que se especializó. Al igual que Snyders, Vos también pidió a su hermano Cornelis que realizara las figuras de sus cuadros, sin embargo, hay varios aspectos que le diferencian de Snyders. Los colores utilizados son en su mayoría cálidos, desde amarillos hasta marrones, pero más claros y pálidos.
Es un óleo sobre lienzo
Sus medidas son Alto: 116 cm; Ancho: 172 cm
Fue pintado entre 1630 - 1640
Número de catálogo P001866
Y se encuentra ubicado en la sala 081 del Museo del Prado.
 
Vistas por encima las características del cuadro así como unas breves notas sobre su autor paso a la receta que en esta ocasión os propongo. Un rico plato para entrar en calor y que espero os guste.

Lentejas con chistorra y arroz

Ingredientes
200 gr de lentejas pardinas
60 gr de arroz
1/2 chistorra (110 gr. aprox)
1 cebolleta mediana
1 zanahoria
1 pimiento verde italiano
1 diente de ajo
50 ml de vino blanco
1 pastilla de caldo de carne
1 hoja de laurel
1/2 cucharada de postre de pimentón dulce
1/2 cucharada de postre de Ras el hanout
aceite de oliva virgen extra
sal

Elaboración
En una olla ponemos un fondo de aceite y doramos el ajo picado. Cuando comienza a bailar añadimos la cebolleta picada, la zanahoria cortada en medias lunas y el pimiento verde cortado en dados pequeños.
Cuando las verduras están en su punto incorporamos la chistorra cortada en rodajas y el vino. Dejamos reducir y fuera del fuego añadimos el pimentón, removemos bien para evitar que se queme, agregamos las lentejas lavadas y removemos. Cubrimos con agua, añadimos el ras el hanout, la hoja de laurel y la pastilla de caldo de carne desmenuzada. Arrimamos al fuego y cocinamos a fuego suave unos 35 minutos. Cuando han transcurrido unos 15 minutos añadimos el arroz, dejamos cocer, rectificamos de sal si es preciso y cocinamos hasta que, tanto las lentejas como el arroz, estén en su punto.
Retiramos del fuego y dejamos reposar unos minutos antes de servir.
 
Lentejas con chistorra y arroz

Lentejas con chistorra y arroz

Como en la elaboración de esta receta he utilizado un sobrante de la chistorra empleada en la tortilla de berenjena y chistorra, creo que puede ser incluida en el proyecto de 1+/- 100 desperdicio 0, que Marisa del blog Thermofan nos propone para aprovechar todos aquellos ingredientes sobrantes en la elaboración de una determinada receta. Aquí no se tira nada.
 

Espero que sea de vuestro agrado y por supuesto del de Marisa.
Comenzamos una semana en la que estoy seguro muchos de vosotros la aprovechéis para hacer alguna escapada así que si lo hacéis tened cuidado con la carretera y disfrutad.

lunes, 28 de noviembre de 2022

Salsa cazadora

Hoy la receta que pongo es una salsa. Salsa que suelo utilizar bastante acompañando a diversos carnes, aunque no de caza.
Ya se sabe lo que son las salsas y la gran cantidad y variedad que existen, todas y cada una de ellas a cada cual más rica. Las hay blancas, que pueden ser simples o compuestas, siendo la bechamel su reina y oscuras.
Las salsas
 
En el siglo XVI, como documenta más tarde Sebastián de Covarrubias en su obra Tesoro de la lengua castellana (1611), la salsa era una especie de caldillo espeso con que se come la carne para despertar el apetito. Al ser su ingrediente básico la sal, se le llamó salsa.
 
Su finalidad puede ser múltiple, pero, para empezar, hay que precisar que nunca se debe recurrir a una salsa para tapar o disfrazar un alimento en no demasiadas buenas condiciones. En la cocina, todo —sea barato o caro—debe ser de excelente calidad, y no hay aliño, especia o condimento que pueda suplir esa carencia. Partiendo de esa base se puede llegar al mundo de las salsas que, como punto final de todo el proceso, ocupan un lugar preferente, con un protagonismo indiscutible a la hora de mejorar, modificar, variar o complementar cualquier vianda.

En el momento de elegir una salsa concreta no hay que olvidar las características de sabor y textura del plato. Así se consigue, con todo éxito, que la base y el complemento estén en perfecto acuerdo, y se evitan las estridencias que se podrían dar si, por ejemplo, se acompañase una merluza al horno con una salsa cazadora repleta de especias. Tampoco, y esto en cuanto a ahorro de tiempo y esfuerzo, merece la pena acompañar un simple plato de acelgas cocidas, plato rápido y sencillo, con una elaboradísima salsa llena de complicaciones.
 
Fuente: 
Tesoro de la lengua castellana de Sebastián de Covarrubias.
Cocina práctica. 
Para acompañar a esta sencilla receta hago un hueco para colocar un cuadro que tiene relación con el título de la receta. 
El cuadro en cuestión se titula "Cacería en el castillo de Torgau en honor de Carlos V".

Cacería en el castillo de Torgau en honor de Carlos V

Cuadro de Cranach el Viejo, Lucas (Kronach (Alemania), 1472 - Weimar (Alemania), 1553).
Se formó junto a su padre. Entre 1501 y 1505 se estableció en Viena, donde entró en contacto con el círculo humanista de Konrad Celtis y donde desempeña un importante papel en la llamada ''escuela del Danubio''. A partir de 1505 se estableció en Wittenberg en calidad de pintor de corte del Elector de Sajonia. En 1508 visitó los Países Bajos; realizó un retrato del futuro Carlos V, que contaba entonces ocho años de edad. Su taller, en el que trabajaron además de sus hijos numerosos ayudantes, desplegó una intensa actividad, de ahí la dificultad en distinguir, de forma precisa, su mano de la de sus colaboradores; sus cuadros llevan como firma su nombre completos o sus iniciales junto a un dragón alado, símbolo de la familia Cranach. Partidario de la Reforma y amigo de Martin Lutero, Cranach contribuyó a la creación de la iconografía protestante.
 
Escena de caza caracterizada por un gran desarrollo del paisaje, con el castillo de Hartenfels en Torgau (Sajonia). En ella participan el emperador Carlos V y Juan Federico el Magnánimo, elector de Sajonia (abajo, a la izquierda), así como la mujer de este, Sibila de Cleves (de rojo, a la derecha).
La cacería en realidad nunca tuvo lugar, y la obra sería una alegoría del buen gobierno, simbolizado por la caza. Fue regalada por el elector, defensor de la Reforma, al emperador. Está fechada en 1544, año de la celebración de la cuarta Dieta de Spira, en la que Carlos V ratificaría finalmente el matrimonio del elector, celebrado en Torgau en 1527.
Es un óleo sobre tabla, 114 x 175 cm. Fechado en 1544
Sala 055B
Fuente: Museo Nacional del Prado. Madrid. 

Salsa cazadora

Ingredientes
50 gr de mantequilla
1 cucharada de harina
1/4 l. de caldo de carne
100 gr de champiñones laminados
1/4 l. de vino blanco
2 cucharadas de tomate frito
1 diente de ajo
aceite de oliva virgen extra
sal
pimienta

Preparación
Doramos ligeramente la harina con parte de la mantequilla, unos 15 gr, y desleímos con el caldo removiendo con rapidez para que no salgan grumos, agregamos el tomate frito, salpimentamos y cocemos durante quince minutos. Reservamos.
Ponemos los champiñones en un bol con agua para que decanten los restos que pudieran llevar, escurrimos y los rehogamos en una sartén con un fondo de aceite y una nuez de mantequilla, añadimos el ajo muy picado y cocinamos durante unos minutos.
Retiramos la mayor parte de la grasa de la sartén, añadimos el vino blanco, dejamos reducir a la mitad y agregamos la salsa reservada. Salpimentamos y cocinamos todo junto unos minutos. Incorporamos la mantequilla restante y ligamos el conjunto.
Trituramos o dejamos tal cual según los gustos. En mi caso la trituré, volqué de nuevo sobre la sartén y cociné unos minutos a fuego lento.

Salsa cazadora

Esta salsa es ideal para acompañar carnes o cocinadas con ella.
A ver que os parece.