lunes, 30 de enero de 2023

Tiramisú

Seguimos con temperaturas frías, aunque eso no debe extrañar ya que nos encontramos en pleno invierno. Lo raro es que hiciera calor.
Si en la entrada anterior incluí un cuadro de Goya que, con solo verlo, ya entran escalofríos, en esta os dejo con otra estampa de invierno, pero no tan gélida.

El Invierno. Taller de Bassano
El invierno. Taller Bassano. Museo del Prado.

Taller de Bassano
Las Estaciones conforman el segundo de los tres ciclos de cuatro lienzos salidos de la bottega Bassano en la década de 1570 junto al de Noé y el de los Elementos, y como éstos, conoció un éxito extraordinario generando múltiples réplicas.
Tal como lo concibió Jacopo, hacia 1574-1575, el ciclo de las estaciones resultaba totalmente novedoso en el panorama italiano por no recurrir al lenguaje alegórico para su visualización, y ser la primera vez que no eran pintadas para un emplazamiento determinado. Al representarlas mediante paisajes poblados por personajes ocupados en las tareas propias de cada estación (como la caza y la recogida de flores en Primavera, la siega del trigo y el trasquilado de la lana en Verano, la siembra y la vendimia en el Otoño, o la poda y la reunión en torno al fuego en un Invierno nevado), Jacopo demostró conocer precedentes nórdicos
Es un óleo sobre lienzo.
Sus medidas son Alto: 79 cm; Ancho: 95 cm
Pintado en segunda mitad siglo XVI.
Número de catálogo P000031
Depósito en otra Institución.
Fuente: Museo del Prado
 
 
Breve historia del tiramisú. Del blog Rivareno.
 
Alrededor de la historia del tiramisú se escuchan muchas leyendas. La primera la encontramos en la Toscana y cuenta que el tiramisú se inventó en Siena debido a la visita del Gran Duque Cosimo III de Medici: en ese momento el postre se llamaba «sopa de duque». 
Más adelante, en Piamonte, precisamente en Turín, donde se dice que este postre fue inventado por Camillo Benso, conde de Cavour, para posteriormente llegar a Emilia Romagna con el escritor de Forlì Pellegrino Artusi, quien en su libro «La ciencia en la cocina y el arte de comer bien», publicado en 1891, describió una receta similar, pero sin mascarpone, reemplazado en este caso por mantequilla.
Sin embargo, todos estos casos que reivindicaban la invención del tiramisú no se consideraron creíbles y veraces y surgió la verdadera disputa entre el Véneto y Friuli Venezia Giulia, respectivamente, con las provincias de Treviso y Udine.
Treviso coloca la procedencia del tiramisú, inicialmente llamado «Tiremesù», a finales de los años 60 en el restaurante «Le Beccherie» gracias a la idea del chef pastelero Loly Linguanotto de volver a recuperar un postre típico de la cocina veneciana, el Sbatudin, una mezcla de yemas batidas con azúcar.
Friuli Venezia Giulia, por otro lado, responde con el «Tirimisù», posicionándolo en el hotel-restaurante Roma en Tolmezzo (Udine) durante la década de 1950 y es esta última versión es la que tiene más veracidad.

Y este postre fue uno de los que preparé para las fiestas de Navidad.

Tiramisú
 
Ingredientes
4 huevos  utilizaremos 2 claras y 4 yemas
100 gr de azúcar
400 gr de queso mascarpone
bizcochos de soletilla (utilicé 18)
250 ml de café cargado
cacao en polvo
molde rectangular, el que utilicé tiene unas medidas de 30 x 20 x 4 cms 
 
Elaboración
Preparamos el café y dejamos enfriar en un plato.
En un bol montamos las dos claras a punto de nieve con una pizca de sal.
En otro bol batimos las 4 yemas con el azúcar hasta que espumen.
Vamos añadiendo, a la mezcla de yemas y azúcar, el mascarpone en pequeñas cantidades sin dejar de batir. Cuando tenemos todo bien homogeneizado incorporamos las claras a punto de nieve y con ayuda de una espátula o cuchara vamos mezclando con movimientos suaves hasta que se integren perfectamente.
En un molde rectangular ponemos una capa de bizcochos humedecidos, solo mojar, previamente en el café frío. Cubrimos con la mezcla de mascarpone. Encima colocamos otra capa de bizcochos humedecidos con café y volvemos a cubrir con la mezcla de mascarpone.
Introducimos en el frigorífico y dejamos reposar si es posible toda la noche.
Para servirlo lo sacamos del frigorífico unos 15 minutos antes y lo espolvoreamos con el cacao ayudándonos con un colador.
 
 Montado en capas antes de meterlo en el frigorífico . Lo cubrimos con papel film.
tiramisú
Sacado del frigorífico y espolvoreado con cacao
tiramisú
En el molde
tiramisú
Listo para saborear
tiramisú
Delicioso
tiramisú
¿Os apetece?

lunes, 23 de enero de 2023

Solomillo de cerdo a la pimienta

Es invierno, tiempo de frío, parece que las previsiones daban temperaturas bajas. La verdad es que por esta zona, el frío no se ha hecho notar mucho aunque por las zonas del interior, como es normal, si se habrán dejado notar.
Para acompañar a esta entrada y también para idealizar los días que estamos teniendo os dejo con un cuadro de un pintor español excepcional, Francisco de Goya.
Como curiosidad se puede ver el transporte de carne, que se realizaba con todas las garantías. No hacía falta camión frigorífico. con la temperatura que se adivina al ver este cuadro creo que era suficiente para su conservación.
A ver si os gusta el cuadro y la receta.

La nevada o el Invierno. Francisco de Goya
La nevada o el invierno. Francisco de Goya

Goya y Lucientes, Francisco de (Fuendetodos, Zaragoza, 30.3.1746 - Burdeos (Francia), 16.4.1828)
Goya nació accidentalmente en Fuendetodos, pueblo de su familia materna. Braulio José Goya, dorador, de ascendencia vizcaína, y Gracia Lucientes, de familia campesina acomodada, residían en Zaragoza, donde contrajeron matrimonio en 1736. Francisco fue el cuarto de seis hermanos.
El Invierno se describe, dejando a un lado la tradición mitológica, como un paisaje contemporáneo invernal, donde, además, una fuerte ventisca dificulta la marcha de los protagonistas. Tres hombres, a la derecha, dos vestidos genéricamente con ropas humildes de la zona castellana, y otro, al fondo, con un atuendo de valenciano, marchan resguardados bajo mantas zamoranas. Un perro, en primer término, se detiene temeroso, con el rabo entre la patas, ante el encuentro de sus amos con los dos personajes vestidos con casacas y abrigos de mejor calidad, como de mayordomos de una casa rica. Uno de ellos, al frente, va armado con una escopeta, mientras el otro tira de la mula cargada con un cerdo.
Javier Goya, en las notas biográficas sobre su padre para la Academia de San Fernando (1832), aseguraba que “estudió el dibujo desde los trece años en la Academia de Zaragoza bajo la dirección de José Luzán”, y Goya, en la autobiografía del catálogo del Museo del Prado (1828), decía que le “había dado a copiar las más bellas estampas que tenía”, aunque en sus primeras obras conocidas apenas hay huellas del estilo tardo-barroco de aquél. Más adelante siguió su formación con Francisco Bayeu Subías (1734-1795), relacionado por lejano parentesco con los Goya, y que, años después, sería su cuñado por esa unión tradicional entre familias de artistas.
Es un óleo sobre lienzo.
Sus medidas son Alto: 275 cm; Ancho: 293 cm
Pintado en 1786.
Número de catálogo P000798
Sala 085.
Fuente: Museo del Prado
 
Este es otro de los platos que preparé para los días de Navidad.

Solomillo de cerdo a la pimienta
 
Ingredientes
1 solomillo de cerdo
3 chalotas
1 cebolla
1 copa de brandy
150 ml de caldo de carne
1 cucharada sopera de pimienta verde
100 ml de nata
aceite de oliva virgen extra
sal
 
Elaboración
Pedimos en la carnicería que nos corten el solomillo en medallones no muy gruesos.
En una sartén con un poco de aceite los doramos por ambos lados. Sazonamos y reservamos en caliente.
Pelamos las chalotas y la cebolla y las sofreímos en la sartén donde hemos dorado los medallones de solomillo. Cuando transparentan regamos con el brandy y dejamos que evapore.
Añadimos el caldo y la nata y dejamos reducir a fuego suave.
Colamos la salsa, sazonamos con sal y añadimos la pimienta verde. Dejamos hervir unos minutos más.
Emplatamos los solomillos en un plato y salseamos con la salsa.
 
solomillo de cerdo a la pimienta

solomillo a la pimienta

También preparé solomillo al PX que había publicado anteriormente ya que me lo pidieron, así que la cocina fue mi salón de estar, pero si todos quedan contentos que más se puede pedir.
 
solomillo de cerdo al PX
 ¿Con cual de los dos os quedáis?