El brócoli o brécol es una planta de la familia de las brasicáceas cuyo nombre científico es Brassica oleracea. A esta familia pertenecen también la coliflor, las coles de Bruselas y el repollo. Su origen se sitúa en la región mediterránea y fueron los romanos quienes comenzaron su cultivo.
El brócoli se considera beneficioso para el hígado y es anticancerígeno. Una ración de 200 g de brócoli aporta toda la vitamina C que se precisa al día, la mitad del ácido fólico y dos terceras partes del betacaroteno. Proporciona asimismo vitamina B1, B2, B3, B6, potasio, calcio, fósforo, magnesio, hierro y zinc.
Y no es para menos, ya que el brócoli combina con todo tipo de recetas. Les va muy bien a todos los cereales y es el ingrediente perfecto para un arroz, y se presta para formar parte de ensaladas y cremas de verduras.

80 ml de aceite de oliva virgen extra
ajo molido
pimentón dulce
sal
pimienta negra molida
Precalentamos el horno a 220 ºC.
Forramos un molde con papel aluminio y colocamos las rodajas de patatas extendidas por toda la superficie. Salpimentamos espolvoreamos un poco de pimentón dulce, mojamos con aceite y un chorreón de agua y horneamos unos 25 minutos.
Mientras se hornean las patatas, ponemos en un bol los ramilletes de brócoli, añadimos el resto del aceite, sal, pimienta negra molida, pimentón dulce y ajo molido al gusto. Removemos bien para que se impregne y reservamos.
Cuando las patatas están a nuestro gusto, sacamos el molde y colocamos los ramilletes de brócoli sobre las patatas en una capa. Regamos con el líquido del bol.
Continuamos con el horneado unos 20 minutos, hasta que veamos que los ramilletes toman color tostado. A media cocción les damos la vuelta hasta comprobar que están en su punto.
Si os gusta el brócoli, de esta manera está delicioso. Espero que sea de vuestro agrado.







