lunes, 18 de octubre de 2021

Judías verdes esparragadas

Las judías verdes son los frutos inmaduros de la planta leguminosa Phaseolus vulgaris, conocida por todos con diferentes nombres: judías, alubias, fríjoles o habichuelas. 
Según las muestras encontradas en diferentes yacimientos arqueológicos, se considera que las judías verdes comenzaron a ser cultivadas en torno al año 5.000 a.C., siendo además uno de los primeros alimentos que hallaron los Españoles durante los viajes realizados a América en el siglo XVI. Fueron ellos quienes las introducirían en el Viejo Continente, aunque la difusión definitiva de su consumo como alimento para el ser humano llegaría en el XIX, siendo una de las verduras mejor aceptadas por los europeos.
Las vainas tiernas de las judías pueden tener variadas formas (planas o redondeadas), colores (verdes, moradas, jaspeadas de rosa, blanquecinas, amarillas, etc.), y ser de distintos tamaños, aunque normalmente miden entre 10 y 30 cm de largo. Tanta variación se debe a los distintos cruces entre plantas, y las adaptaciones a todo tipo de condiciones en las que se han ido cultivando en su larga historia.
Las plantas acostumbran a ser trepadoras y miden entre 2 y 3 m de alto, por lo que necesitan estar encañadas.
También existen variedades enanas, cuyo cultivo es más sencillo pero menos productivo.
Las flores pueden ser blancas, rosadas o rojas; crecen en grupos, y a los pocos días de su aparición ya se han transformado en tiernas judías que se pueden cosechar. 

 
Dejemos descansar a las judías verdes en su crecimiento y demos unas pinceladas, como no podía ser de otra forma, de este gobierno que nos ha tocado padecer.Ya sabéis que se han presentado para su aprobación los presupuestos para este próximo año. Si habéis tenido la curiosidad de leerlos os habréis fijado que, con la que está cayendo, con un índice de paro, en agosto de este año, del 14%, somos los líderes de Europa, han tenido la desfachatez de incrementarse el sueldo en un 2%. a eso se llama preocupación por la población y máxime cuando hay gran número de familias que no llegan a final de mes por la subida de todo, luz, comida, vivienda, pero claro a quienes nos dirigen esas minucias se las traen al pairo y aunque en cuestión de Religión no son muy adeptos, toman al pie de la letra ese dicho «A quién Dios se la dé, San Pedro se  la bendiga». Y suma y sigue.

Entrando ya en el tema de la receta ya conocéis lo que significa esparragar que no es otra cosa más que: Añadir a una verdura un majado hecho a basa de ajo, pan frito, pimentón y comino (si se quiere) a lo que se agrega, vino, caldo de la cocción de la verdura o agua.
Tengo dos entradas con este aderezo, unas alcachofas esparragadas y unas borrajas esparragadas. En esta ocasión el turno le ha tocado a unas judías verdes. Solo os digo que si las hacéis os van a encantar.
 
Judías verdes esparragadas
 
Ingredientes
300 gr de judías verdes
2 patatas medianas
1 diente de ajo grande
2 rebanadas de pan
1 cucharada de postre de pimentón dulce
1/2 cucharada de poste de cominos molidos (a elección)
80 ml de vino blanco
120 ml de caldo de cocer las judías y las patatas
sal
aceite de oliva virgen extra
vinagre
 
Elaboración
Cortamos las puntas a las judías verdes, las partimos en trozos y luego por la mitad.
Pelamos y lavamos las patatas y las cortamos en trozos.
En una olla ponemos a calentar agua con un poco de sal. Cuando templa incorporamos las patatas y al cabo de 5 minutos añadimos las judías verdes, lavadas y escurridas. Cuando estén hechas, las sacamos, escurrimos y reservamos el caldo de cocción.
Mientras cuecen, ponemos en una sartén un fondo de aceite. Doramos el ajo entero y pelado y lo ponemos en el vaso de la batidora.
En ese mismo aceite freímos las rodajas de pan cortadas en dados. Cuando toman color sacamos y colocamos sobre papel absorbente para eliminar el exceso de aceite.
Colamos el aceite de freír el ajo y el pan y reservamos.
Incorporamos al vaso de la batidora, donde ya tenemos el ajo, el pan frito, el vino, el caldo, el pimentón, el comino y un poco de sal y trituramos.
En una sartén calentamos el aceite colado de freír el ajo y el pan y salteamos las judías verdes con las patatas. Incorporamos el contenido del vaso de la batidora y un poco de vinagre, si se quiere, y cocinamos unos minutos hasta que la salsa reduzca y se mezclen los sabores. 

judías verdes esparragadas

judías verdes esparragadas

Espero que sean de vuestro agrado.

lunes, 11 de octubre de 2021

Huevos en salsa verde

Antes de entrar en tema, espero que hayáis disfrutado del verano y que todos os encontréis perfectamente.
 
Después de mes y medio sin publicar ya va siendo hora de volver la actividad para no adocenarnos. La realidad es que regresamos a los campamentos de invierno a mediados del mes pasado y como viene siendo habitual después de un periodo de inactividad normalmente surge algún inconveniente. En este caso ha sido el ordenador el que me ha impedido entrar a su debido momento, pero una vez solventado el problema aquí regreso de nuevo. Ahora toca ponerme al día porque estoy seguro de que desde hace algún tiempo ya habréis finalizado las vacaciones y de nuevo estaréis en casa y con recientes publicaciones.

Ya de vuelta a casa hay que reconocer que las cosas han cambiado aunque no se puede decir que todas hayan sido para mejor.

La pandemia parece que remite al estar vacunada la mayor parte de la población aunque por desgracia todavía se siguen viendo actuaciones que dejan bastante que desear. El paro sigue con unas cifras elevadas y sin visos de disminuir, los ERES y ERTES están a la orden del día, las colas están presentes en casi todos los sitios y si no tienes cita previa no te atiende nadie aunque para pedirla hay que armarse de paciencia ya que para atenderte por teléfono se tarda la intemerata en ser atendido, eso si se tiene la suerte de que cojan la llamada en cuyo caso ármate de paciencia para responder a unas voces que te indican marques tal o cual número dependiendo de lo que vayas a solicitar. Si ese día las hadas te acompañan podrás preguntar por lo que verdaderamente te interesa teniendo que cruzar los dedos porque el tema corresponda a quien te atiende y no sea de otro departamento.

Creo, no obstante, que el tema principal y que atañe a todos los bolsillos es ni más ni menos que el precio de la luz. Ese que tantas veces hemos oído por boca de Aló presidente o por cualquiera de los ministros que forman ese desastre de gobierno que nos ha tocado sufrir y que sin empacho alguno aseguraban y prometían que con ellos el problema iba a quedar resuelto.

Y ya se ve, por desgracia, como lo han resuelto, subiendo el precio de la luz a unos niveles de vértigo, aunque como dijo el ministro de Consumo, pagaremos más o menos según nuestros hábitos de consumo, medida que según él refiere, es "un ejercicio de pedagogía".

Claro está que cuando estos personajes estaban en la oposición no dejaban de atacar a quien gobernaba por unas subidas que en comparación con las que estamos sufriendo quedaban en agua de borrajas. Si leemos lo que escribían o tuiteaban y que queda guardado en los distintos medios de comunicación  creo que definen claramente la categoría de quienes las dijeron.     

Aquí os dejo lo que en su día dijeron, hemeroteca, y ahora callan. Pero aquí no pasa nada, siempre tienen a quien echarle las culpas. 

No quiero alargar más la entrada porque la sangre puede llegar a hervir y no es bueno para la salud.

Entrando en cuestión os dejo una receta, como siempre sencilla, y que espero sea de vuestro agrado. A ver que os parece.
 

Huevos en salsa verde
 Ingredientes
2 huevos
2 patatas medianas
1 diente de ajo
1 cebolleta
1 pimienta de cayena (opcional)
1 cucharada de harina.
1/2 copa de vino blanco
1/2 vaso de caldo de pollo
perejil
aceite de oliva virgen extra
vinagre
sal
 
Elaboración
En un cazo calentamos agua con sal y un chorreón de vinagre. Cocemos los huevos 10 minutos desde que el agua comienza a hervir. Apartamos del fuego, refrescamos con agua del grifo, pelamos y cortamos en rodajas. Reservamos.
Pelamos las patatas y las cortamos en rodajas no muy gruesas y las ponemos a cocer en una cazuela con agua y sal unos 10 minutos a fuego suave. Escurrimos y reservamos.
Pelamos y picamos muy fino el diente de ajo y la cebolleta.
Los rehogamos en una sartén con tres cucharadas de aceite. Sazonamos y añadimos la pimienta de cayena (si os gusta el picante) y la harina. Rehogamos y sin dejar de remover añadimos el vino blanco y el caldo. Agregamos perejil picado y cocinamos unos 5 minutos a fuego suave. 
Transcurrido ese tiempo incorporamos las patatas y las rodajas de huevo y cocinamos unos 10 minutos más hasta que espese la salsa.

huevos en salsa verde

huevos en salsa verde

Mañana, festividad de la Virgen del Pilar aprovecho para desde aquí felicitar a todas las Pilares, que paséis un fantástico día y que lo disfrutéis al máximo junto a vuestras familias.

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domingo, 29 de agosto de 2021

Despedida de agosto con inundaciones

Hoy, último domingo de Agosto, donde ya muchos han dado por finalizadas sus vacaciones, ha querido despedirse con una enorme tormenta que ha comenzado a las 4.38 de la madrugada y que ha finalizado sobre las 10.30.

Lluvia muy fuerte acompañada de rayos y truenos y que ya bien entrado el día parecía que la oscuridad seguía campando a sus anchas.

Como consecuencia de todo ello ha habido inundaciones, cortes de carreteras y rescate de personas de sus vehículos. Numerosos barrancos que vierten al mar y que durante casi todo el año no llevan gota de agua, hoy eran torrentes desbocados.

A resultas de ello el mar ha adquirido, en una franja de unos 400 metros desde la orilla, un tono terroso debido al agua de los barrancos y alcantarillas.

Os dejo unos vídeos y una foto de como se encuentra la playa en estos momentos.


Y para colmo de males, como consecuencia de las lluvias la infraestructura del alcantarillado ha sufrido diversas roturas que ha ocasionado el vertido de aguas fecales lo que ha llevado al cierre de las playas de Castellón y de Benicasim.

Como veis un final de verano fastuoso.

Que acabéis bien vuestras vacaciones. Dentro de poco de nuevo a la rutina.

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lunes, 26 de julio de 2021

Feliz Verano. (Esperemos que sea así)

Feliz verano

Ya ha transcurrido casi el mes de julio. Otro verano más y también distinto al anterior y por supuesto a los de antes de la pandemia. Aunque hay muchas personas vacunadas lo cierto es que los contagios no dejan de producirse, especialmente entre la gente joven, esos que creían que el virus no iba con ellos y que podían hacer lo que le viniera en gana. Los hechos demuestran lo equivocados que estaban aunque por desgracia siguen a lo suyo y ya estamos inmersos en la quinta ola y de nuevo muchas comunidades, ante la falta de directrices del gobierno vuelven a aplicar las restricciones en horarios fijando muchas de ellas el toque de queda. 
Por tanto aunque estamos en verano éste se presenta con muchos claroscuros, sigue sin palparse la alegría por disfrutar de vacaciones aunque se haya mejorado en comparación con el verano anterior. En este tiempo lo que menos apetece es meterse en la cocina con la envidia que produce estar oyendo el ruido de los chapuzones en la piscina o el rumor de las olas meciéndose sobre la orilla de la playa. De ahí que para que el malhumor no se apodere de nosotros os dejo estas recetas que no os van a quitar mucho tiempo ni de playa ni de piscina por lo rápidas y sencillas que son de hacer. Espero que os gusten. 
Aunque en estos días no he tenido mucha actividad en el blog no dejo de hacer un recorrido por vuestros blog,s. Con esta entrada, recopilación de recetas ya publicadas, me despido hasta el mes de septiembre así que os deseo paséis un estupendo verano, que os cuidéis mucho y que disfrutéis de estos días.


Esperemos que nos volvamos a ver en la segunda quincena de septiembre.
 
Feliz verano
 
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lunes, 21 de junio de 2021

Boquerones amoragaos con champiñones al ajillo

Ya estamos prácticamente a finales de junio, hoy a las 5.32 horas ha comenzado el verano y para celebrar tal acontecimiento os dejo esta publicación. Pronto comenzarán las vacaciones y muchos de vosotros ya estaréis haciendo planes para disfrutar, en la medida que sea posible, de unos días de asueto en la playa o en la montaña o donde quiera que sea, con la esperanza de que sea bastante mejor que los del año pasado.
La entrada de hoy es la unión de dos recetas bien sencillas y que nos gustaron mucho. Estas dos recetas, cada una por separado, ya las publiqué hace algún tiempo y leyendo alguna que otra revista vi algo parecido a lo que ahora os muestro. Se trataba de unas banderillas de boquerón y champiñones y se me ocurrió hacer esta decosntrucción 😂😂. 
Según el DRAE esta palabra en su primera acepción es «acción y efecto de deconstruir» y deconstruir lo define como «deshacer analíticamente algo para darle una nueva estructura». En mi caso no he deshecho nada analíticamente, solo he tratado de unir en una receta dos preparaciones distintas para darle una nueva estructura Y eso es lo que he intentado salvo que en lugar de boquerones en vinagre los he preparado "amoragaos", receta que ya publiqué en su día y que acaba de cumplir un año. Para que no os molestéis en ir a las recetas os las dejo tal cual las hice.
En cuanto a los champiñones poco hay que comentar, sencillos de hacer y deliciosos para tomar, solos o como acompañamiento. Aquí os la dejo.

Boquerones amoragaos con champiñones al ajillo

Ingredientes
8 boquerones limpios y abiertos
1 diente de ajo
zumo de un limón
2 cucharadas soperas de vino blanco
aceite de oliva virgen extra
perejil picado
 
Para los champiñones
1 bandeja de champiñones laminados
1 diente de ajo
100 ml de vino
pimienta de cayena
aceite de oliva virgen extra
sal 

Elaboración
De los boquerones
Limpiamos bien los boquerones quitando vísceras y espinas. Los lavamos secamos con papel absorbente, salamos y los colocamos en una sartén con las colas hacia el centro.
Exprimimos el limón colamos el zumo y lo añadimos a la sartén junto con el vino.
Pelamos el ajo, lo cortamos en rodajas y las repartimos al igual que el perejil sobre los boquerones.
Añadimos unas tres cucharadas de aceite de oliva y arrimamos la sartén al fuego.
Cocinamos a fuego suave y dejamos hacer hasta que reduzca el líquido y solo quede el aceite.
 
De los champiñones
Sacamos los champiñones de la bandeja, los ponemos en un bol con agua, dejamos reposar unos minutos, escurrimos y reservamos.
Ponemos al fuego una sartén con aceite, mientras calienta, limpiamos los ajos y los picamos. Los echamos en la sartén junto con la pimienta de cayena, cuando doran incorporamos los champiñones, salamos, removemos y dejamos hacer hasta que suelten todo el agua. Agregamos el vino y mantenemos la cocción a fuego medio hasta que reduzca.

boquerones amoragaos con champiñones al ajillo
Confío en que sea de vuestro agrado.
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lunes, 14 de junio de 2021

Lomo de cerdo con pimiento rojo al vino rosado

De unos años a esta parte estamos siendo objeto de sistemáticas campañas, sobre el cambio climático y aconsejándonos la no consumición de carne en beneficio de otros alimentos.
Aún sin haberse cumplido esas amenazas, los políticos siguen extendiendo medidas para evitar esa catástrofe que no dejan de anunciar. Y hay varios ejemplos con nombres ostentosos para que parezcan más importantes y que capten la atención de los temerosos ciudadanos. Ahí está la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible aprobada en la ONU el 2015 y más recientemente nuestro gobierno con su Presidente a la cabeza nos han dejado el Plan España 2050. Fundamentos y propuestas para una Estrategia Nacional de Largo Plazo, que quieren hacer cumplir, a los españolitos de hoy y a los que estén en los próximos 30 años. Suerte que ya no lo veré.

Previas al prólogo del Presidente, aparecen escritas dos frases muy elocuentes y que parece han sido puestas por el enemigo. Una, atribuida a Séneca, dice así “Ningún viento será bueno para quien no sabe a qué puerto se encamina”. Este gobierno debería leerla con suma atención porque creo que no sabe qué dirección tomar salvo la de arruinarnos.
La segunda tampoco tiene desperdicio y se atribuye a Miguel de Unamuno y dice: “Procuremos más ser padres de nuestro porvenir que hijos de nuestro pasado”. Frase que le viene como anillo al dedo al presidente que nos gobierna porque vive del pasado, juega con el futuro y falsea e ignora el presente.
Y sí perdemos el tiempo en leerlo, es un tocho de tomo y lomo, nada menos que 676 páginas, nos encontramos entre otras medidas con la progresiva eliminación del consumo de carne sustituyéndolo por vegetales producidos en laboratorio y por animales tan atrayentes como gusanos, insectos, larvas, etc, y cuyas virtudes nutritivas y exquisito sabor ya han comenzado a difundir los medios de comunicación.

Me ha llamado mucho la atención leer dentro del epígrafe 4º desafío esta proposición: "será igualmente necesario reducir el consumo de ciertas materias primas y productos". Esto significa que, en las próximas décadas, la población española tendrá que reducir su ingesta de alimentos de origen animal, la cantidad de prendas de ropa que compra, o el número de dispositivos digitales y electrodomésticos nuevos que adquiere al año.
Según ese documento dicen que hay numerosos estudios que señalan que el consumo de carne de la población española es entre dos y cinco veces superior al recomendable; cuando veo las colas del hambre no me cuadra; que el 55% cambia de móvil cuando el anterior que tenía aun seguía funcionando y que el consumo de energía es muy superior al necesario. De ahí que para disminuir su consumo se haya adoptado subir el coste de la luz a precios que escapan a la economía de muchos españoles.
Nuestro presidente dijo, en un tuit, allá por el año 2013, cuando era oposición “Termina la subasta eléctrica con un 26% de subida. La factura de la luz se elevara en enero un 11%. Otro golpe del gobierno a las familias”. En abril de este año, gobernando quien escribió ese tuit, el recibo de la luz registró la mayor subida de la historia, un 46,4%. Lo que ha hecho este gobierno ¿qué es? Eso sí para la ministra Calvo, eso no es problema, el problema está en quien lava y quien plancha.

Todo esto viene a cuento por esa idea tan luminosa bautizada como *lunes sin carne* y que parece que aquí ha sido ocurrencia de los de siempre pero que ya su vigencia alcanza unos cuantos años. Lógicamente esa idea no surgió para tratar de salvar al mundo sino por pura necesidad ya que fue el Gobierno de EEUU durante la Primera Guerra Mundial, quien pidió que se dejara de comer carne los lunes y trigo los miércoles para de esa forma dar su apoyo a las tropas combatientes. Y fue en 2003 cuando un publicista reanudó esa iniciativa dándole forma de campaña de salud. Recientemente distintas agrupaciones de EEUU y Gran Bretaña han convertido los lunes sin carne en un movimiento mundial tratando de sustituir su consumo por productos elaborados en laboratorios. Un magnate de la comunicación está detrás de él.
Según he leído, con su implantación, se obtendrían unos 139 mil millones de dólares en su comercialización. Ahí se explica todo.
 
Obviamente no secundo esa idea y aunque no soy muy de comer carne tampoco soy de los que por esnobismo dejan de hacerlo, eso sí, respeto a quienes la cumplan porque lo cortés no quita lo valiente.
 
Lomo de cerdo con pimiento rojo al vino rosado

Ingredientes
4 filetes de cinta de lomo de cerdo
1/2 pimiento rojo de asar
2 dientes de ajo
zumo de una naranja
1 cucharada sopera de tomate frito
100 ml de vino rosado
1/2 cucharadita de maicena
16 granos de pimienta
aceite de oliva virgen extra
sal
 
Elaboración
Lavamos los filetes y recortamos la grasa que pudieran llevar, secamos con papel absorbente y salamos.
Cortamos el pimiento rojo en tiras.
Pelamos y fileteamos los ajos.
En una sartén con un fondo de aceite sofreímos los ajos laminados. 
Cuando toman color los retiramos y reservamos.
En ese mismo aceite freímos los filetes de lomo unos dos minutos por cada cara.
Sacamos y reservamos.
Incorporamos las tiras de pimiento rojo y sofreímos a fuego suave unos minutos.
Agregamos el tomate frito, removemos y añadimos el vino, los filetes de lomo y los granos de pimienta. Dejamos reducir y añadimos el zumo de la naranja, removemos y agregamos la maicena disuelta en un poco de agua fría.
Cocinamos a fuego suave hasta conseguir la textura de la salsa que nos guste.
 
 En la sartén cocinándose
1 lomo de cerdo con pimiento rojo al vino rosado
listo para disfrutarlo
1 lomo de cerdo con pimiento rojo al vino rosado
Espero que sea de vuestro agrado.
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lunes, 7 de junio de 2021

Ensalada de tomate, cogollos de lechuga y caballa al grill

La caballa ( Scomber scombrus) o caballa del Atlántico, también conocida como verdel, xarda y verat, es pez muy rápido y muy voraz.
 
Pertenece a la familia de los escómbridos. Tiene un cuerpo alargado y es de color azul verdoso en la parte superior. Destacan unas líneas más oscuras que recorren todo su lomo hasta su mitad. La parte inferior es de un intenso color plateado. Es un pescado azul y como el resto de ellos es fuente de ácidos grasos poliinsaturados omega-3, muy saludables para el organismo.
 
Es un pescado que se comercializa tanto en fresco como en conserva o ahumado. De cualquiera de esas formas está delicioso. Tanto es así que en San Fernando (Cádiz) se ha organizado para los días 9 al 25 de julio de este año, la Primera Ruta de la Caballa, que supongo consistirá en la elaboración de tapas o platos cuyo ingrediente principal sea este delicioso pescado, muy apreciado por su sabor y por tener una carne consistente que se presta a variadas preparaciones, guisada, al horno,en escabeche etc.
 
La caballa es uno de los pescados que más me gustan y suelo hacerlo bastante, aunque solamente tenga publicadas dos entradas con este pescado. Una de hace relativamente poco «lomos de caballa sobre vinagreta de verduras» y otra de hace un par de años «caballa al horno».
 
Como cena me suelo preparar una lata de pescado en conserva de aceite de oliva, ya sea atún, calamares, caballa o melva. Pero hace unos 3 años, una de las marcas que utilizo comenzó a comercializar este pescado en conserva pero de una manera peculiar ya que era al grill y en su justa medida de aceite de oliva virgen extra. Me llamó la atención, lo probé y me convenció y desde entonces lo saboreo en más de una cena.

La receta de hoy, como veis, presenta una dificultad extrema 😂😂, así que toca «atarse los machos» para poder acabar con éxito este plato. Por cierto que nadie se pueda llevar a engaño al leer esta locución porque está recogida en el DRAE y cuyo significado no es otro que «prepararse para afrontar una situación muy difícil». Y para redondear la faena, el significado de la palabra machos según el DRAE en su decimosegunda acepción no es otra que «cada uno de los cordones rematados por una borla con que se ciñe la indumentaria de los toreros, en especial los que sujetan el calzón a las corvas». Ahí lo dejo y ahí os dejo la receta si es que se le puede llamar receta 😂😂, lo que si os puedo decir es que está de fábula.

 Ensalada de tomate, cogollos de lechuga y caballa al grill

Ingredientes
1 lata de caballa al grill en aceite de oliva virgen extra (Isabel- Conservas Garavilla)
2 tomates
2 cogollos de lechuga
aceite de oliva virgen extra
vinagre
sal
pimienta negra molida

Elaboración
Cortamos los tomates en rodajas.
Quitamos las primeras hojas de los cogollos, lavamos, cortamos en cuartos y dejamos escurrir.
En un plato colocamos las rodajas de tomate y los cuartos de cogollos. Salpimentamos y cubrimos con lomos de caballa. Aliñamos con una emulsión de aceite de oliva y vinagre al gusto.

Ensalada de tomate, cogollos de lechuga y caballa al grill
Espero que si la preparáis no paséis mucho calor ni que os sea muy laboriosa. 😂😂
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lunes, 31 de mayo de 2021

Albóndigas de pollo en salsa a mi manera

Hoy último día de mayo, el verano está a la vuelta de la esquina. Pronto comenzaremos a preparar los desplazamientos para pasar unos días de vacaciones en la playa, en la montaña o en donde apetezca.
Este verano parece que va a ser algo distinto al anterior y aunque no será igual que los anteriores sin covid todo indica que habrá algo más de vida normal aunque todavía tengamos que cumplir con las medidas a fin de evitar contagios. Pero viendo algunas conductas tan irresponsables da la impresión de que todavía hay quien no está concienciado sobre el tema. Les da igual so que arre con tal de pasarlo bien no miran por los demás ni piensan en que pueden ser ellos los que ingresen en un hospital como de hecho se está viendo, porque cada vez los ingresos son más numerosos en gente joven. No están vacunados y se creen que todo el monte es orégano.
Parece que con la entrada del buen tiempo la actividad en los blog,s va decayendo. Se notan menos movimientos y en lo que a mí respecta dentro de poco estaré menos visible.
Como despedida de este mes os dejo estas albóndigas de pollo en salsa. Las he titulado a mi manera porque siendo la base de una receta de un programa de televisión he introducido unas variantes más a mi manera de cocinarlas. Así que espero os gusten.

 
Albóndigas de pollo en salsa a mi manera
 
Ingredientes
500 gr de pechuga de pollo picada
100 gr de miga de pan del día anterior
50 ml de leche
1 diente de ajo
1 huevo
perejil
pimienta blanca molida

Salsa
1 cebolla
1 puerro (la parte blanca)
1 zanahoria
1 cucharada sopera rasa de harina
50 ml de vino blanco
1 pastilla de caldo de pollo
1/2 cucharadita de ras el hanout
1/2 cucharadita de cúrcuma
1 hoja de laurel
aceite de oliva virgen extra
sal

 
Elaboración
Pedimos en la carnicería que nos piquen la pechuga.
Pelamos el diente de ajo y lo majamos en un mortero con un poco de perejil picado.
En un bol ponemos la carne de pollo, un poco de sal, la miga remojada en leche y el majado de ajo y perejil. Mezclamos bien y añadimos el huevo. Mezclamos bien todo, salpimentamos y formamos las albóndigas. Calentamos aceite en una sartén y freímos las albóndigas.
Sacamos y reservamos en un plato.
Pelamos y picamos la cebolleta y la parte blanca del puerro y pochamos en la sartén donde hemos frito las albóndigas. Cuando transparenta añadimos la zanahoria pelada y cortada en medias lunas. Sazonamos y cuando la zanahoria esté hecha añadimos la harina, la rehogamos y agregamos el vino y la pastilla de caldo diluida en un vaso de agua que previamente hemos puesto en el microondas a calentar y cocinamos a fuego suave unos 10/12 minutos. Volcamos en el vaso de la batidora, trituramos y echamos de nuevo en la sartén, añadimos la hoja de laurel, el ras el hanout y la cúrcuma, damos calor y cuando comienza a hervir agregamos las albóndigas. Bajamos a fuego suave y cocinamos 15 minutos o hasta que la salsa tome cuerpo. Si espesa añadimos un poco de agua.
 
albóndigas de pollo en salsa a mi manera

Espero que estas albóndigas sean de vuestro agrado.
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lunes, 24 de mayo de 2021

Ensalada de alubias blancas con atún

El verano ya está a la vuelta de la esquina aunque el tiempo que está haciendo no lo acompañe mucho. Por aquí, al menos está muy irregular, tan pronto hace un día de sol y calor como al siguiente se nubla, hace viento y la temperatura cae. Ayer con lluvia y muy desapacible, día revuelto y frío.
En la entrada de hoy, por premura de tiempo, últimamente estoy bastante descolocado, no incluyo noticias o curiosidades sobre la receta o algún ingrediente en concreto. Pero cuando no se puede, no se puede y además es imposible.
Hoy me limito a poner la receta, en este caso, una ensalada de alubias, legumbre que utilizo mucho y que en esta temporada suelo prepararla en ensalada, aunque ello no obsta para que también las haga en guiso. El verano no debe ser impedimento para que preparemos esos ricos platos de cuchara con alubias, garbanzos o lentejas. Lo cortés no quita lo valiente🤣🤣.
 
Ensalada de alubias blancas con atún

Ingredientes
1 bote de alubias cocidas (570 gr)
1 pimiento verde italiano
2 tomates pera
1 cebolleta
2 latas de atún en aceite de oliva
1 lata de maíz dulce
aceite de oliva virgen extra
sal
 
Elaboración
Lavamos las alubias, las escurrimos y las ponemos en un bol. Reservamos.
Lavamos el pimiento, le quitamos el pedúnculo y las semillas, lo cortamos en tiras y luego en cuadraditos.
Pelamos y picamos la cebolleta muy fina.
Cortamos los tomates en trozos pequeños.
Abrimos las latas de atún.
Incorporamos la cebolleta picada, el pimiento, el maíz, los tomates y el atún al bol de las alubias, salamos, regamos con un chorreón de aceite de oliva y removemos para mezclar. 
 
Ensalada de alubias blancas con atún

Una sencilla ensalada y que espero haya sido de vuestro agrado.
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lunes, 17 de mayo de 2021

Champiñones en salsa de cerveza tostada

El champiñón
 
Es una de las setas más populares y consumidas en los países occidentales.
En ellos se distinguen tres partes bien diferenciadas: el sombrero, de forma redondeada y que constituye la parte más carnosa; el pie, cilíndrico y que sirve de soporte al sombrero; y por último el himenio, conjunto de laminillas que van desde la parte superior del pie hasta el borde externo del sombrero.
Los dos tipos más comunes que nos encontramos en el mercado son: el champiñón común o blanco y el portobello.

El champiñón común o blanco (Agaricus bisporus) también llamado "champiñón de París" es la especie mas cultivada en España. Rico en vitaminas y minerales produce un efecto saciante al ser consumido.
 
champiñón común o blanco

El champiñón Portobello (Agaricus brunescens) conocido también como champiñón exótico es considerado como la versión gourmet del champiñón de París. Su textura es más carnosa y su sabor más intenso.
 
 
pintura rupestre en la cueva de Villar de Humo
La mayor parte de las culturas humanas han concebido las setas como elementos especiales, misteriosos y cargados de poder sobrenatural. Es probable que el consumo humano de setas se diese ya entre los primeros cazadores recolectores.
Según National Geographic en el yacimiento de la cueva de El Sidrón, en Asturias, en los análisis de material genético de restos fósiles de neardentales hallado en ese lugar se ha verificado que en su dieta incluían setas, piñones y musgo.
 
Los egipcios las consideraban un "alimento de los dioses" que aportaba la inmortalidad a quienes las consumían. Es por ello que, con el fin de no compartir este privilegio, los faraones prohibieron comer setas e incluso tocarlas.
setas en una estela funeraria griega
En la antigua Grecia, fue el poeta Eurípides el primero en describir intoxicaciones por consumo de setas. Los romanos, quizás influidos por Egipto, incluyeron las setas en la dieta de las legiones porque pensaban que su consumo otorgaba fuerza divina. Con el tiempo, también se les atribuyó poderes afrodisíacos.
 
 
En la Edad Media, las supersticiones convirtieron a las setas en 'criaturas del Diablo'. De hecho, los círculos de setas en los claros de bosques, llamados ‘anillos de brujas’ o ‘anillos de hadas’, se interpretaban como lugares de reunión donde estos seres mitológicos danzaban formando corros a la luz de la Luna. Estas y otras leyendas hicieron que mucha gente tuviese miedo a consumir setas.
 
En Oriente, el consumo de setas es antiguo y arraigado. En China ya se daba antes del inicio de nuestra era y en el tratado agronómico de Wu Sang Kwuang se atestigua los primeros cultivos de hongos que se conocen. Estos pertenecen a la variedad Shiitake (Lentinula edodes). La producción de esta seta, que pronto se extendió a Japón y a la península de Corea, tenía lugar en troncos humedecidos del árbol shii, siendo este el origen de su nombre.
 
En Europa el origen del cultivo del champiñón común o blanco se inició en 1650, al descubrir, unos agricultores de la región de París, una pequeña seta que surgía en las cuadras sobre el compost de caballo. Los primeros cultivos profesionales se establecieron en las catacumbas de París, ya que ofrecían condiciones ideales para su cultivo. La rápida difusión de la nueva seta permitió que en pocos años se sirviese en los mejores restaurantes de la capital francesa como un aperitivo de lujo. Había nacido el llamado ‘Champiñón de París’, la que más tarde sería y es la seta más consumida del mundo.

Información obtenida de diversas Web,s

Tras este breve caminar por la historia del champiñón vamos con la receta que como podéis comprobar es sencilla de hacer y que nos sirve como aperitivo, ahora que parece que llega el buen tiempo o como acompañante de algún otro plato. Espero que os guste.

Champiñones en salsa de cerveza tostada
 
Ingredientes
1 bandeja de champiñones laminados (300 gr aprox)
1 cebolleta
1 diente de ajo
1 bote de cerveza tostada
una pizca de tomillo seco
1 c/p de Maicena
pimienta negra molida
pimienta de cayena al gusto
aceite de oliva virgen extra
sal
agua
 
Elaboración
Lavamos los champiñones y dejamos escurrir.
Pelamos la cebolleta y el diente de ajo y los picamos.
Calentamos aceite en una sartén y cuando tome calor añadimos la cebolleta y el ajo picado. Cocinamos hasta que la cebolleta transparente y añadimos los champiñones. Salpimentamos y mantenemos en cocción hasta que los champiñones pierdan el agua. Agregamos  un poco de tomillo seco, la cerveza y la pimienta de cayena, si os gusta picante,
Cuando rompa de nuevo a hervir mantenemos a fuego medio y cocinamos hasta que los champiñones estén en su punto.
Diluimos la maicena en un vasito con agua, añadimos a los champiñones, removemos y cocinamos hasta que la salsa espese. 

champiñones en salsa de cerveza tostada

Que disfrutéis de una estupenda semana.
 
Y para finalizar la entrada os dejo con esta imagen que he recibido a través de WhatsApp y que refleja fielmente quienes son los destinatarios, máxime viendo los vídeos que salieron en televisión la noche del pasado domingo día 9, fin del estado de alarma.


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lunes, 10 de mayo de 2021

Patatas guisadas con chistorra y garbanzos

La patata
 
La patata (solanum tuberosum) se conoce hace ya más de 8.000 años, siendo en los Andes, sur de Perú y extremo norte de Bolivia, los lugares donde esta planta fue cultivada por el hombre y comenzó a servir como alimento. 
Es Sevilla el lugar por donde entra en España traída en 1560 por Pedro Cieza de León junto con unas mazorcas de maíz, pero, como ocurre casi siempre, los inspectores de la Casa de Contratación de Sevilla consideraron que esos dos productos (patata y maíz) carecían de utilidad. El navegante no se arredró y las llevó para cultivarlas en los terrenos que sus padres tenían en Llerena (Badajoz). 
Este desprecio por la patata pronto comenzó a moderarse ya que comenzó a consumirse, aunque de forma tímida, hacia 1570. Se tiene constancia de que en 1573 se consumían en el Hospital de la Sangre en Sevilla.

Tampoco la patata tuvo mucho éxito en Europa. Su apariencia poco agradable y el hecho de que creciera bajo tierra propició que inicialmente fuese rechazada en todos los ámbitos sociales, era, no obstante, utilizada como planta ornamental. No fue hasta entrado el siglo XVIII cuando la patata pasa a convertirse en un alimento básico de la población.
 
Federico II el Grande, rey de Prusia (1712-1786) observó que la patata podía ser un alimento ideal para combatir las hambrunas en épocas de malas cosechas.
Tras varios intentos fallidos de convencer a los campesinos para plantar el tubérculo preparó un ardid y decidió plantarla en huertos y jardines de palacio, estableciendo fuertes medidas de seguridad en torno a ella. El pueblo prusiano supuso que se custodiaba algo valioso e importante. Pasado un tiempo ordenó retirar las medidas de seguridad y sucedió lo que él había supuesto, que los campesinos aprovecharon la ocasión para hacerse con las patatas y de esa forma comenzó a extenderse el cultivo y consiguiéndose que la patata fuese un alimento clave en la alimentación de los prusianos.
 
Federico II de Prusia inspeccionando cultivo patatas
Federico II de Prusia inspeccionando cultivo de patatas

Se conocen un total de 15 edictos de la patata los cursados sobre su cultivo. Fue en 1746 cuando se publicó el primero con motivo de una grave hambruna que hubo en Pomerania.
A este rey también se le conoció como «Rey de la patata» y en su tumba situada en el Palacio de Sansoucci en Potsdam los visitantes depositan flores y patatas.
 
Tumba de Federico II de Prusia. Palacio de Sansoucci. Potsdam
Tumba de Federico II de Prusia. Castillo de Sansoucci. Potsdam
 

Bueno, después de este pequeño relato vamos con la receta de hoy que si la leéis no puede ser más sencilla. Sin duda os habréis dado cuenta de que soy un fan de la chistorra, tengo muchas recetas con ese ingrediente y la verdad es que proporciona un delicioso sabor a las comidas además de estar muy rica. Unidos a ella van otros dos ingredientes estupendos, la humilde patata y los garbanzos, en esta ocasión los he utilizado ya cocidos. Plato fácil, rápido y además muy rico. Espero que os guste.

Patatas guisadas con chistorra y garbanzos
 
Ingredientes
2 patatas medianas
1 bote pequeño de garbanzos cocidos
1 cebolla
1 pimiento verde italiano
1 diente de ajo
1/2 chistorra
50 ml de vino blanco.
1 cucharada de tomate frito
1/2 cucharada de postre de ras el hanout
1 cucharada de postre de pimentón dulce
caldo de pollo
aceite de oliva virgen extra
sal
 
Elaboración
Pelamos las patatas y las chascamos. Reservamos en un bol con agua.
Pelamos y picamos muy fina la cebolla.
Pelamos el diente de ajo y lo troceamos.
Quitamos el pedúnculo, las semillas y los nervios blancos interiores al pimiento y lo cortamos en brunoise.
Cortamos la chistorra en rodajas.
Abrimos el bote de garbanzos, los ponemos en un colador y los pasamos por agua del grifo hasta que no suelten espuma. Reservamos.
En una cazuela con un fondo de aceite (2-3 cucharadas) sofreímos el ajo y cuando comienza a bailar incorporamos la cebolla y el pimiento troceados.
Cuando la cebolla transparenta incorporamos el tomate frito y removemos.
Agregamos la chistorra, removemos y añadimos el vino. Dejamos reducir y agregamos las patatas, cocinamos unos minutos, incorporamos el pimentón y el ras el hanout, removemos y cubrimos con caldo.
Cocinamos a fuego suave unos 15 minutos, añadimos los garbanzos escurridos, removemos bien para mezclar sabores, rectificamos de sal y cocinamos hasta que las patatas estén en su punto. Si el guiso queda corto de caldo se añade un poco. 
 
patatas guisadas con chistorra y garbanzos

patatas guisadas con chistorra y garbanzos

Este pasado miércoles nos pusieron la segunda dosis de la vacuna. Hasta hoy, salvo una pequeña molestia en el brazo, en la zona del pinchazo, no hay incidencia alguna que reseñar. Espero seguir así.
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lunes, 3 de mayo de 2021

Brócoli sobre lecho de patata al pimentón

El brócoli
 
planta de brócoli
El brócoli o brécol es una planta de la familia de las brasicáceas cuyo nombre científico es Brassica oleracea. Recibe numerosas acepciones, brécol, bróquil, bróculi o brócoli, dependiendo del lugar de España donde nos encontremos.
A esta familia pertenecen también la coliflor, las coles de Bruselas y el repollo. 
Su origen se sitúa en la región mediterránea y fueron los romanos quienes comenzaron su cultivo. Su expansión posterior hacia otros lugares se produjo gracias a los comerciantes que, por entonces, navegaban por el Mediterráneo.
 
Según datos del Anuario Hortofrutícola 2019-2020, el brócoli está de moda. Por lo menos, ya se ha convertido en una verdura que los españoles contemplan como habitual en la cesta de la compra.
Una realidad muy alejada a la de 2010, cuando su consumo en España era residual y la mayor parte de la producción se iba al exterior. De hecho, según esos datos, España, en estos diez años, ha multiplicado por diez  el consumo del brócoli, con una evolución que pasa de los 200 gramos en 2010 a los 2 kilogramos per cápita con que habrá finalizado 2020.
En España se dedican alrededor de 50.000 hectáreas al cultivo del brócoli, en las que se han producido en 2020 cerca de 600.000 toneladas, de las que 65.000 han ido al mercado nacional y 535.000 para la exportación.
Reino Unido es el primer cliente para el brócoli español y le siguen Francia, Países Bajos y los países escandinavos. Fuera de Europa, destacan las exportaciones a Emiratos Árabes, Rusia y países del este de Europa, como Rumanía y Bulgaria.

Variedades de brócoli que sin duda ya conoceis. 
 
Las más conocidas son: el brócoli calabrese, el brócoli chino, el brócoli bimi, el brócoli romanesco y el brócoli morado.
 
brócoli calabrese
 Brócoli calabrese.
Es el brócoli tradicional. Su nombre le viene de su lugar de origen Calabria, una región del sur de Italia. El brócoli común tiene unos floretes prietos y de color verde oscuro, con un tallo duro y grueso.
Su tamaño oscila entre los 10 y 20 centímetros y su peso medio sobre 500 gramos. Tanto sus floretes como su tallo son comestibles. 

 

brócoli chino
Brócoli chino.
También conocido como ka-i-lan, gai lan, brécol chino o col verde china. A diferencia del brócoli tradicional es una verdura con hojas grandes y planas. Su color es brillante, de tonos verde azulado. Sus tallos son más finos que los del común. Se emplea ampliamente en la gastronomía de China, y especialmente en la cantonesa. Es común prepararlo salteado, hervido o al vapor. Su sabor es más amargo que el del brócoli tradicional.
 

brócoli bimi
Brócoli bimi.
De reciente aparición en el mercado español. En América, Asia y Europa se le conoce por diferentes nombres: Tenderstem, Baby broccoli y Broccolini. Se dice que es un súper brócoli dada la cantidad de beneficios nutricionales que aporta, desbancando al brócoli tradicional. Su origen proviene de la unión natural entre el brócoli tradicional y el brócoli chino. Tiene un tallo fino y alargado, como el del brócoli chino, y su florete es como el de un brócoli tradicional. Se puede comer todo. El sabor del tallo es dulce, recordando al espárrago verde, y el sabor del florete es más suave que el del brócoli tradicional.

brócoli romanesco
Brócoli romanesco.
Es una variedad de brócoli, creada a partir de la unión del brócoli tradicional y la coliflor, aunque también hay quien dice que es una variedad verde de la coliflor italiana. Su color también es verde, pero más claro que el brócoli tradicional, sus ramilletes son firmes y con forma de espiral. Su sabor es suave pero con una textura más crujiente que el brócoli tradicional. Muy apto para su uso en salteados y guisos. 
 

brócoli morado
Brócoli morado.
También llamado brócoli de Sicilia, es muy similar al brócoli común, salvo que los ramilletes tienen un color morado y son más pequeños, pero su sabor es igual que el del brócoli tradicional.





Después de estos breves apuntes sobre esta verdura vamos con la receta. Nada mejor que esta verdura que reúne unas propiedades tan beneficiosas para el organismo, en especial para el hígado, y que además posee mucha vitamina C, ya que una ración de 200 g de brócoli aporta con creces esa vitamina que el cuerpo precisa al día, aporta también la mitad del ácido fólico y dos terceras partes del betacaroteno, a lo que se suma vitaminas B1, B2, B3, B6, y distintos minerales como, potasio, calcio, fósforo, magnesio, hierro y zinc.
 
Como he utilizado para su confección el microondas aprovecho para incluirla en el proyecto En buena onda de Marisa y Elisa en el que tienen cabida recetas elaboradas con este electrodoméstico. 

Brócoli sobre lecho de patata al pimentón
 
Ingredientes
1 brócoli
2 patatas
1/2 cucharadita de pimentón dulce
1 diente de ajo
aceite de oliva virgen extra
sal
pimienta negra molida
 
Elaboración
Esta es la recomendación de la marca que tengo y así las he hecho.
Lavamos las patatas, las cortamos en trozos regulares y las ponemos en un recipiente apto para el microondas con un poco de agua. (2-3 cucharadas soperas por cada 250 gr))
Ponemos a potencia máxima (el mío 800W) y cocinamos entre 5-7 minutos. Ir comprobando poco a poco ya que cada micro es especial.
Una vez que las patatas están a nuestro gusto, las sacamos y dejamos enfriar, Las chafamos con ayuda de un tenedor, añadimos el pimentón dulce, el aceite de oliva,  la sal y la pimienta negra molida y removemos para mezclar.
Mientras se hacen las patatas limpiamos el brócoli dejando solo los ramilletes o flores. Los lavamos y dejamos escurrir.
Colocamos los ramilletes en un molde apto para microondas, ponemos un poco de agua (unos 120 ml) y cocinamos a máxima potencia unos 6-8 minutos. 
En un plato colocamos una cama de patatas con pimentón, ponemos encima los ramilletes de brócoli y regamos con un aliño hecho a base de ajo majado y aceite. 

Brócoli sobre lecho de patata al pimentón


Esta es mi segunda aportación para el proyecto En buena onda que Marisa y Elisa han creado para recetas cocinadas en microondas. Espero que tenga cabida en el mismo y que sea de vuestro agrado.
Mi firma