Soy un apasionado de la lectura y de buscar información sobre todo aquello que me llama la atención. En esta ocasión he buscado sobre una de las hortalizas que creo más usamos en nuestras cocinas, el pimiento.
Pues sabed que la culpable de esa sensación no es otra más que la Capsaicina, presente en los pimientos en mayor o menor grado.
Estoy seguro de que la inmensa mayoría ya conoce lo que menciono en estas siguientes líneas, pero por si alguien que me lea, lo desconoce, aquí lo dejo para alimentar su curiosidad.
Estos datos los he conseguido y copiado, indagando en las siguientes fuentes:
BNE. Biblioteca Nacional de España. El Practicón. Ángel Muro
RAH. Historia General de las Indias. Capitán Gonzalo Fernández de Oviedo y Valdés
Tesis doctoral de Carlos Murcia Asensi. Diversidad varietal en pimiento.
Historias de las plantas II. Historia del pimiento. Cuyos autores son:
Teresa Bartolomé García
José Miguel Coleto Martínez
Rocío Velázquez Otero
Todas los pimientos pertenecen a la familia de las Solanaceas, que incluyen a una gran variedad de verduras cultivadas como el tomate, la patata, la berenjena, el tabaco o las petunias. Los nombres utilizados por el ser humano para distintos tipos de pimientos, hacen referencia a los frutos de plantas pertenecientes al género Capsicum.
Todas las especies del género Capsicum son originarias de América, y constituyen uno de los primeros grupos de plantas domesticados por el hombre, encontrándose restos en las cuevas de Guitarrero y Pachamamay (Perú) datados entre 8600 y 8000 a.C., y en el valle del Tehuacaán (Mexico), datados entre 6500 y 5500 a.C. Algunos autores sugieren que el género Capsicum se originó en Bolivia sud-central desde donde emigró a los Andes y a la Amazonia.
Cuando Colón llega a La Española, encontró una planta cultivada como especie, que llamaban Axí.
El Capitán Gonzalo Fernández de Oviedo y Valdés (1478-1557), Primer cronista del Nuevo Mundo, en su libro Historia General y Natural de las Indias, publicado por la Real Academia de la Historia, en 1851, en su 1ª parte, libro VII, capítulo VII describe el pimiento de la siguiente forma (sic):
Axi es una planta muy conosgida é usada en todas las partes destas Indias, islas é Tierra-Firme , é provechosa ó nescessaria , porque es caliente é da muy buen gusto é apetito con los otros manjares, assi al pescado como á la carne: é es la pimienta de los indios, y de que mucho caso hagen , aunque hay abundancia de axi, porque en todas. sus labranzas é huertos lo ponen é crian con mucha diligencia é atención , porque continuamente lo comen con el pescado y con los mas de sus manjares. El axi quema mucho como la pimienta, é alguno dello mas. Echa unos granos o vaynas (mejor diciendo) huecas é coloradas, de muy fino color, é algunas dellas como un dedo de luengo e grueso”. Describe también otras formas de pimiento: “Ají que echa granos o vainas colorados y redondos y tan gruesos como guindas”; “Otro hay que lleva granos verdes pero menores que los susodichos”; “Ají que echa los granillos verdes o muy pequeños”; “Ají que echa los granillos pintados a un cabo de negro que tira a azul oscuro”; “Algún género hay de ají que se puede comer crudo e no quema. De las hojas del axi se hace tan buena ó mejor salsa al gusto que la del perexil, desliéndole con el caldo de la olla de carne ; pero la una salsa es fría é la otra caliente; y en la verdad el axi es mejor con la carne é con el pescado que la muy buena pimienta.
El pimiento llegó a España, de la mano de Cristóbal Colón, en 1493, la posibilidad de sustituir a la muy cara pimienta procedente de oriente, y la facilidad de cultivo en estas tierras, fue la causa de su rápida expansión en España, a lo largo del siglo XVI.
De la mano de los portugueses, el pimiento llega a la India y en 1542 se conocían ya tres tipos de pimiento en esa región. Previamente, los lusitanos habían aclimatado la planta en sus posesiones africanas de Angola y Mozambique, donde cultivaron variedades picantes de frutescens y chinense.
Desde España, el pimiento se difunde rápidamente por las posesiones españolas. Así llega a Italia en 1526 y desde allí, a los países de Centroeuropa.

Los nombres utilizados por el ser humano para distintos tipos de pimientos, hacen referencia a los frutos de plantas pertenecientes al género Capsicum. Existe una gran variedad de especies y formas cultivadas dentro de este género, siendo la más popular e importante desde el punto de vista económico la Capsicum annuum, o pimiento común.
En El Practicón. Tratado completo de cocina al alcance de todos y aprovechamiento de sobras. Ángel Muro. 1919, encontramos una definición de lo que el autor dice sobre los pimientos.
Los hay verdes y encarnados. Son unas bayas carnosas y huecas, y según, las distintas castas, más o menos grandes, redondas o cuadradas, o en forma de cuernecillo, lisas, o escabrosas, y que contienen en el centro varias semillas, redondas, chata y de color subido, y cuando maduran, encarnadas, y, según las varias castas, de gusto más o menos picante y enteramente dulce. La Rioja tiene la fama, y bien tenida, del cultivo y crianza del pimiento. Hay muchas variedades. Las principales son, de cerecilla (guindilla) y de hocico de buey o de bonete (pimiento morrón), que es el más carnoso y el más dulce. Los pimientos se comen crudos, con pan o en ensalada con aceite y vinagre, fritos, asados, en pisto y cocidos. Se escabechan en vinagre, sirven de entremeses como los pepinillos, etc. La conservación en latas produce millones, y constituye un comestible muy necesario en todas las cocinas. Los llamados pimientos morrones de Calahorra, Alcanadre y Lodosa son los mejores.
Por último, mencionar, aunque supongo que ya todos lo sabréis, el índice de picante de los pimientos. Se mide según la escala Scoville, (SHU. Scoville Heat Units). La responsable del picante es la Capsaicina.
Estos son los valores picantes de las diferentes variedades en SHU.





Splendido post grazie, molto, molto interessante!!!!
ResponderEliminarHola, Juan
ResponderEliminarAcabas de darnos una clase magistral sobre el pimiento.
Espero que no tengamos que hacer ahora el examen jaja
Gracias por toda la información que nos has facilitado.
Un abrazo ♥
Hola Juan!. Muy interesante tu entrada y leer de algo que desconocía me ha encantado, gracias por compartírnoslo te lo has currado bien.
ResponderEliminarEn cuanto a los pimientos de Padrón que unos pican y otros non que se suele decir te diré que hará unos veinte años me dieron un puñado asegurándome que no picaban me pongo el primer bocado y casi me da algo, mira si es que no los he vuelto a probar aunque me los garanticen, no había nada que me calmara lo que tenía en la garganta. Del resto un acompañamiento buenísimo siempre en mi casa.
Un abrazo.
Hola Juan.
ResponderEliminarUna entrada muy interesante para descubrir esos apuntes históricos de uno de los vegetales que más consumimos en casa .
Nos encantan , sobre todo asados y rellenos son mi perdición.
Un abrazo.
Buenas tardes, Juan.
ResponderEliminarMenuda clase magistral nos acabas de dar, me gusta, pues he leído algunos datos interesantes que nunca vienen mal, el saber no ocupa lugar, aunque realmente e sé si será cierto porque esta entrada tuya, es digna de la enciclopedia Espasa.
Un dato que ya conocía, pero me ha venido bien recordar, es lo de la escala de medición del índice picante, pues cada vez me gusta más, aunque reconozco que lo más lejos que he llegado, de momento, ha sido al muy picante del chile habanero, pero fue una vez y no más, aún lo recuerdo y me sale humo por las orejas, jajaja…, ¡cómo picaba el condenado!
Gracias por la información, es necesaria para los que nos dedicamos a compartir nuestra cocina.
Saludos.
Hola, Juan, He aprendido un montón. Lo has detallado muy bien y nos has dado una clase completa y brillante. Yo me quedo con el dulce, no soporto el picante y no me sienta bien. Pero con los no picantes se pueden hacer un montón de platos. Gracias por toda la información. besos
ResponderEliminarUna buena entrada Juan que ayuda a documentarnos sobre el pimiento y sus variedades. Gracias. El puntito picante de algunos está muy bien, aunque los de Padrón pocos hay que pican, cuesta encontrarlos, pero me encantan.
ResponderEliminarUn abrazo.
Hola Juan. Ya sabía que eras un hombre leído pero no que afinabas tanto en cuestión de productos concretos y de consumo diario, quizás si que deberíamos aprender más sobre ello precisamente por esa razón. Me quedo con la lección de hoy, voy a leerla otra vez más detenidamente y quedarme con más de una cosa que no conocía y está bien saber.
ResponderEliminarUn beso.
Hola Juan. Me parece muy interesante esta entrada ya que aunque tod@s conocemos los pimientos y algunas de sus variedades, siempre hay cosas que se desconocen.
ResponderEliminarEl saber no ocupa lugar, un dicho muy acertado. Hoy me acostaré sabiendo alguna cosa más. Bss
Hola Juan, menuda clase magistral nos traes hoy.
ResponderEliminarQue seria la cocina sin pimientos verdad, la de cosas ricas que se hacen con ellos.
Un saludo
Juan, que entrada tan bien documentada sobre los pimientos. Un placer leerla.
ResponderEliminarSaludos.
Buenos días, Juan: muy interesante y completa tu entrada. Algo conocía, pero no con tanto detalle. Me ha gustado mucho el texto del Capitán Gonzalo Fernández de Oviedo y Valdés, no sólo por lo detallado de su descripción sobre el ají, si no por el lenguaje de la época empleado y por su modo tan elegante y ceremonioso. Como dice Concha nos has dado una clase magistral sobre el pimiento y te lo agradezco.
ResponderEliminarUn abrazo.