miércoles, 24 de junio de 2026

Tortilla de patatas con jamón y chorizo picante

Hoy, festividad de San Juan, con esta tortilla me despido hasta pasado el verano, allá a mediados de septiembre. Hay que tomar un respiro, cambiar la rutina, dedicarse a otras cosas para volver de nuevo con renovadas energías.
Antes del cambio de campamento, había que dejar el frigorífico limpio y como tenía parte de un envase de jamón picado y una punta de chorizo picante, se me ocurrió darle salida y preparar una tortilla una tanto diferente, pero a la vez muy rica. 
Y esto es lo que salió. A ver que os parece y espero que sea de vuestro agrado.

Tortilla de patatas con jamón y chorizo picante

Ingredientes (2 pax) 
3 huevos
2 patatas medianas (unos 300 gr) 
80 gr de jamón en tacos pequeños
40 gr de chorizo picante 
aceite de oliva virgen extra
sal
 
Elaboración
Pelamos las patatas y las cortamos en rodajas finas.
Quitamos la piel al chorizo y lo desmenuzamos.
En una sartén con aceite freímos las patatas cortadas, salamos con precaución ya que el jamón lleva su sal. 
Cuando las patatas están en su punto, incorporamos el jamón y el chorizo. Removemos un par de minutos hasta que el jamón adquiere un tono rosado.
En un bol batimos los huevos, incorporamos la mezcla de patatas, jamón y chorizo, escurrida de aceite y removemos para mezclar. Dejamos reposar un par de minutos.
En una sartén ponemos 2 cucharadas de aceite y cuando toma calor volcamos la mezcla del bol. Removemos y dejamos que cuaje.
Le damos la vuelta con ayuda de un plato, ponemos de nuevo en la sartén y dejamos que termine de cuajar.
El punto de cuajado ya es a elección de cada uno.
¿Os gusta?
 
Tortilla de patatas con jamón y chorizo picante

Tortilla de patatas con jamón y chorizo picante

Tortilla de patatas con jamón y chorizo picante
Comienza el verano y toca hacer otras cosas. Hay que descansar, cambiar de aires, leer, pasear, piscina, mar, fútbol, toros y sentarse en la terraza recibiendo la brisa del mar disfrutando de una cerveza fresquita y de todo lo que nos ofrece la vida.
Os deseo que paséis un verano estupendo donde quiera que vayáis, junto a vuestra familia y confío en que nos podamos seguir viendo a la vuelta. 
Aprovecho para mandar esta entrada al Club de la Tortilla Perfecta de Concha Cabello. Espero que pueda tener cabida. Concha ¡va por ti y por tu proyecto!
Y como he utilizado ingredientes de aprovechamiento, esta entrada la incluyo también en el proyecto 1+-100 desperdicio 0 de Marisa. Espero que pueda ser tenida en cuenta.
 
Feliz verano

lunes, 15 de junio de 2026

Rodaballo al horno con patatas y tomates cherry

En este tiempo parece que los blog,s entran en letargo y no solo en estas fechas y es que, por desgracia, otras redes están ocupando su espacio, aunque creo que no es igual, pero la realidad no hay que ocultarla.

Rodaballo al horno con patatas y tomates cherry
  
Rodaballo al horno con patatas y tomates cherry
Ingredientes (2 pax)
2 filetes de rodaballo 
2 patatas
6 tomates cherry
4 dientes de ajo
120 ml de vino blanco
120 ml de agua
aceite de oliva virgen extra
sal
pimienta
 
Elaboración
Precalentamos el horno a 210ºC. Pelamos las patatas y las cortamos en rodajas de unos 5 mm. Salpimentamos. En una fuente de horno colocamos las patatas repartidas por toda la base. Ponemos los dientes de ajo a los que les hemos hecho una incisión. Agregamos el vino y el agua. Introducimos en el horno y cocinamos unos 30 minutos. Mientras, lavamos los tomates cherry, los partimos por la mitad y salpimentamos. Comprobamos que las patatas están hechas. Sacamos del horno y colocamos los filetes de rodaballo con la piel hacia arriba. Repartimos los tomates cherry, regamos con un poco de aceite, introducimos de nuevo en el horno y cocinamos unos 20 minutos.

Rodaballo al horno con patatas y tomates cherry

Rodaballo al horno con patatas y tomates cherry
A ver que os parece y espero que sea de vuestro agrado. 
 

lunes, 8 de junio de 2026

Alubias blancas con setas, champiñones y chistorra. A mi manera

Alubias blancas cocidas, setas, champiñones y chistorra, una combinación de ingredientes que estoy seguro os gustará. Sé que a estas alturas del año y con los calores que estamos disfrutando pueda parecer que un plato de cuchara produzca rechazo, pero nada más lejos de la realidad. 

Un plato que no os dejará indiferentes. A ver que os parece y espero que os animéis.


Alubias blancas con setas, champiñones y chistorra. A mi manera

Ingredientes 
1 bote de alubias blancas cocidas (400 gr neto)
100 gr de setas variadas en trozos
100 gr de champiñones laminados
1/2 cebolla
100 gr de chistorra
1 diente de ajo
1/2 c/p de pimentón
2 clavos de olor 
1 hoja de laurel
aceite de oliva virgen extra
sal
 
Elaboración
Pasamos las alubias por el agua del grifo hasta que no salga espuma. Dejamos escurrir y reservamos.
Cortamos la chistorra en trozos de bocado.
Las setas y los champiñones las ponemos en un bol con agua para eliminar impurezas. Las lavamos, sacamos y dejamos escurrir 
Pelamos y picamos la cebolla. Reservamos.
En una cazuela ponemos las alubias, cubrimos con agua, salamos y añadimos la hoja de laurel y los clavos de olor. Arrimamos al fuego hasta que tomen calor.
Pelamos y picamos el diente de ajo y lo ponemos en una sartén con tres cucharadas de aceite. Cuando comienza a bailar añadimos la cebolla picada y sofreímos hasta que transparente. Incorporamos las setas y los champiñones y salteamos hasta que pierdan el agua. Añadimos la chistorra troceada y el pimentón. Sofreímos un par de minutos y volcamos en la cazuela de las alubias. Mantenemos en cocción a fuego suave hasta que comprobemos que están en su punto.
 
Alubias blancas con setas, champiñones y chistorra A mi manera

 Espero que sea de vuestro agrado. 

lunes, 1 de junio de 2026

Huevos rellenos de atún en aceite y mejillones picantes en escabeche con mayonesa de piquillos

En una entrada reciente, publiqué unos apuntes sobre los pimientosReleyendo de nuevo, sabemos que los pimientos del piquillo pertenecen a un género en el que se encuentran la inmensa mayoría de los pimientos producidos en España. En cuanto a picante, están en el grupo de los dulces, es decir, entre 0 y 100 SHU, aunque en algunos casos se les nota ese punto que hace que su sabor sea aún más exquisito. En resumen, son una delicatessen.

Hoy la receta, aunque un tanto larga de nombre, es sencilla de hacer y con esa salsa como acompañamiento, os aseguro que la disfrutaréis. A ver que os parece. ¡Os animáis!


Huevos rellenos de atún en aceite y mejillones picantes en escabeche con mayonesa de piquillos
 
Ingredientes
4 huevos
1 lata de atún en aceite de oliva
1 lata de mejillones picantes en escabeche
1 cucharada sopera de tomate frito

para la mayonesa de piquillo
1 huevo
2 pimientos del piquillo
aceite de girasol
1 cucharada sopera de vinagre
1 diente de ajo
sal
nuez moscada
 
Elaboración
En un cazo con agua, sal y un chorreón de vinagre cocemos los huevos unos 10 minutos. Pasamos por agua del grifo, dejamos enfriar, pelamos y cortamos por la mitad a lo largo. Reservamos.
Salteamos los pimientos del piquillo en la sartén, con un par de cucharadas de aceite de oliva virgen extra y un ajo laminado. 
Preparamos la mayonesa poniendo en el vaso de la batidora, los piquillos salteados y troceados y su aceite, un huevo, la cucharada de vinagre, sal y un poco de nuez moscada. Introducimos el brazo de la batidora y añadimos aceite hasta cubrir la protección de las cuchillas. Sin levantar accionamos hasta que comienza a emulsionar, momento en el que bajamos y subimos hasta que la mayonesa esté formada. Reservamos en el frigorífico.
Extraemos la yema de las medias mitades de los huevos cocidos, las ponemos en un plato junto con el atún en aceite y cuatro o seis mejillones picantes muy bien picados.
Añadimos el tomate frito, una cucharada de mayonesa de piquillos, chafamos las yemas y removemos todo hasta obtener la textura deseada. Con esa farsa rellenamos las mitades de los huevos.
Emplatamos poniendo en un plato un fondo de mayonesa, colocamos las mitades de los huevos y los coronamos con un poco de mayonesa. 
 
Huevos rellenos con mayonesa de piquillos
Confío en que sea de vuestro agrado.

martes, 19 de mayo de 2026

Paella de pulpo y gambas estilo Jose

El domingo 17 de mayo nos reunimos en el campo de futbol Javier Marquina, del Grao de Castellón, los componentes del equipo del Cadete A, donde juega mi nieto y familias para degustar una paella de pulpo que nos preparó José, padre de uno de los jugadores y extraordinario cocinero para quien las paellas no tienen ningún secreto. En total eramos 32 comensales.  

He tenido la inmensa suerte de disfrutar de dos que preparó, una de carne y  esta última de pulpo. Y la verdad, no sé con cual de ellas me quedaría porque las dos fueron excepcionales. No dudo de que hay que tener mano para todo, pero para conseguir unas paellas como las que hace José, además de tener arte, se tiene que haber hecho muchas para lograr unas que no tienen nada que envidiar a las de un restaurante de cinco estrellas. Os dejo tal y como la preparó. Yo me limité a hacer fotos y a disfrutar de ella. Excepcional.

Paella de pulpo y gambas

Ingredientes
4 kg de arroz
2 kg de gambas
5 kg de pulpo
4 kg de morralla
3 tomates grandes (1,1 kg aprox)
2 dientes de ajo
pimentón dulce
caldo de pescado ( 8,250 l aprox)
aceite de oliva virgen extra (750 ml aprox)
sal 
 
Elaboración
El pulpo se cuece con antelación y se trocea.
Se prepara el caldo poniendo en una olla, agua, sal, la morralla y las cabezas de pulpo a cocer. Una vez se comprueba su sabor, se cuela y se reserva.
Los tomates junto con los dientes de ajo se rallan y se reservan. 
Paso 1. En una paellera se pone a calentar el aceite. Se le echa un poco de sal y las gambas. cuando las gambas están sofritas, se sacan de la paellera y se reservan. Se dejan unas cuantas para acompañar al pulpo.
Paso 2. Se añade el pulpo y se cocina unos minutos.
Paso 3. Una vez sofrito, se le añade el tomate y el ajo triturado y se deja sofreír hasta que pierda el agua.
Paso 4. Se le añade el pimentón y se remueve todo el conjunto.
Paso 5. Es el momento de añadirle el arroz. 
Paso 6. Se remueve  y se sofríe unos minutos. con ello se evita que suelten almidón y queden sueltos.
Paso 7. Transcurridos unos minutos se le añade el caldo.
Paso 8. Se cocina a fuego fuerte unos minutos y luego se baja a fuego suave.
Paso 9. Se deja reposar.
Paso 10. Se emplata y se disfruta de una paella exquisita.
 
Y de esta forma la preparó. 





 
Una paella que resultó ser una verdadera delicia. Pocas he probado con un sabor tan rico.
Un arroz exquisito para una mañana fabulosa. 
La parte más oscura de algunas fotos es debida a la sombra que proyectaba el toldo para proteger del sol. 

lunes, 11 de mayo de 2026

Apuntes históricos sobre el pimiento

Apuntes históricos sobre el pimiento

Soy un apasionado de la lectura y de buscar información sobre todo aquello que me llama la atención. En esta ocasión he buscado sobre una de las hortalizas que creo más usamos en nuestras cocinas, el pimiento.

¡Quién no se ha comido un pimiento de Padrón y ha comenzado a sudar como si estuviera en el desierto!
¡Quién no ha probado un jalapeño y el color de su cara en ese instante pasó al rojo vivo!

Pues sabed que la culpable de esa sensación no es otra más que la Capsaicina, presente en los pimientos en mayor o menor grado. 

 Estoy seguro de que la inmensa mayoría ya conoce lo que menciono en estas siguientes líneas, pero por si alguien que me lea, lo desconoce, aquí lo dejo para alimentar su curiosidad.

Estos datos los he conseguido y copiado, indagando en las siguientes fuentes:

Fotos: Internet. 

BNE. Biblioteca Nacional de España. El Practicón. Ángel Muro

RAH. Historia General de las Indias. Capitán Gonzalo Fernández de Oviedo y Valdés

Tesis doctoral de Carlos Murcia Asensi. Diversidad varietal en pimiento.

Historias de las plantas II. Historia del pimiento. Cuyos autores son:

Teresa Bartolomé García

José Miguel Coleto Martínez

Rocío Velázquez Otero 

Todas los pimientos pertenecen a la familia de las Solanaceas, que incluyen a una gran variedad de verduras cultivadas como el tomate, la patata, la berenjena, el tabaco o las petunias. Los nombres utilizados por el ser humano para distintos tipos de pimientos, hacen referencia a los frutos de plantas pertenecientes al género Capsicum.

Todas las especies del género Capsicum son originarias de América, y constituyen uno de los primeros grupos de plantas domesticados por el hombre, encontrándose restos en las cuevas de Guitarrero y Pachamamay (Perú) datados entre 8600 y 8000 a.C., y en el valle del Tehuacaán (Mexico), datados entre 6500 y 5500 a.C. Algunos autores sugieren que el género Capsicum se originó en Bolivia sud-central desde donde emigró a los Andes y a la Amazonia.

Cuando Colón llega a La Española, encontró una planta cultivada como especie, que llamaban Axí.

El Capitán Gonzalo Fernández de Oviedo y Valdés (1478-1557), Primer cronista del Nuevo Mundo, en su libro Historia General y Natural de las Indias, publicado por la Real Academia de la Historia, en 1851, en su 1ª parte, libro VII, capítulo VII describe el pimiento de la siguiente forma (sic):

Axi es una planta muy conosgida é usada en todas las partes destas Indias, islas é Tierra-Firme , é provechosa ó nescessaria , porque es caliente é da muy buen gusto é apetito con los otros manjares, assi al pescado como á la carne: é es la pimienta de los indios, y de que mucho caso hagen , aunque hay abundancia de axi, porque en todas. sus labranzas é huertos lo ponen é crian con mucha diligencia é atención , porque continuamente lo comen con el pescado y con los mas de sus manjares. El axi quema mucho como la pimienta, é alguno dello mas. Echa unos granos o vaynas (mejor diciendo) huecas é coloradas, de muy fino color, é algunas dellas como un dedo de luengo e grueso”. Describe también otras formas de pimiento: “Ají que echa granos o vainas colorados y redondos y tan gruesos como guindas”; “Otro hay que lleva granos verdes pero menores que los susodichos”; “Ají que echa los granillos verdes o muy pequeños”; “Ají que echa los granillos pintados a un cabo de negro que tira a azul oscuro”; “Algún género hay de ají que se puede comer crudo e no quema. De las hojas del axi se hace tan buena ó mejor salsa al gusto que la del perexil, desliéndole con el caldo de la olla de carne ; pero la una salsa es fría é la otra caliente; y en la verdad el axi es mejor con la carne é con el pescado que la muy buena pimienta. 

El pimiento llegó a España, de la mano de Cristóbal Colón, en 1493, la posibilidad de sustituir a la muy cara pimienta procedente de oriente, y la facilidad de cultivo en estas tierras, fue la causa de su rápida expansión en España, a lo largo del siglo XVI.

De la mano de los portugueses, el pimiento llega a la India y en 1542 se conocían ya tres tipos de pimiento en esa región. Previamente, los lusitanos habían aclimatado la planta en sus posesiones africanas de Angola y Mozambique, donde cultivaron variedades picantes de frutescens y chinense.

Desde España, el pimiento se difunde rápidamente por las posesiones españolas. Así llega a Italia en 1526 y desde allí, a los países de Centroeuropa. 

Nicolás Monardes, físico y botánico sevillano del siglo XVI, tuvo una influencia decisiva en su difusión, como cabe deducir de los comentarios que realiza sobre el pimiento picante:
“No quiero dejar de decir de la pimienta que traen de Indias que no sólo sirve a medicina, pero es excelentísima, la cual es conocida en toda España, porque no hay jardín ni huerta, ni macetón que no la tenga sembrada por la hermosura del fruto que lleva.”. Y añade: “Usan de ellos en todos los guisados y potajes porque hacen mejor gusto que la pimienta común. Hecho tajadas, y echados en caldo, es salsa excelentísima. Difieren en que las de oriente cuestan muchos ducados, estotras no cuesta más que sembrarla, porque en una planta hay especias para todo el año, con menos daño y más provecho nuestro. 
Y sobre sus propiedades medicinales indica: “Confortan mucho, resuelven ventosidades, son buenas para el pecho y para los fríos de complexión, calientan y confortan, corroborando los miembros principales.
 
Clasificación de los géneros de los pimientos

Los nombres utilizados por el ser humano para distintos tipos de pimientos, hacen referencia a los frutos de plantas pertenecientes al género Capsicum. Existe una gran variedad de especies y formas cultivadas dentro de este género, siendo la más popular e importante desde el punto de vista económico la Capsicum annuum, o pimiento común

En la clasificación actual de las especies Capsicum, se definen claramente cinco especies cultivadas, que dependiendo de la zona geográfica pueden tener diferentes pseudónimos como chiles, que corresponden a la zona mejicana o de EEUU., o ajíes para la zona sudamericana o centroamericana. 
De estas especies cultivadas, la Capsicum annuum L. es la más importante y se cultiva en todo el mundo. Originaria de México, presenta una extraordinaria diversidad y la gran mayoría de pimientos cultivados en España y Europa pertenecen a esta especie, cuyos representantes más conocidos son los morrones, bolas o ñoras, piquillos, guindillas de encurtir, jalapeños, serranos, poblanos, padrón, etc.
Capsicum annumm
 Capsicum annumm 
La Capsicum frutescens L. es la menos domesticada, pudiendo encontrarse cultivada pero también creciendo espontáneamente en la zona Amazónica y Caribe, de donde es originaria. Es cultivada principalmente en Asia, África, Latinoamérica y sur de los EEUU, siendo el chile tabasco el tipo más conocido. 
Capsicum frutescens 
Capsicum frutescens
 La Capsicum chinense Jacq se encuentra por diversas zonas de América del Sur, Caribe y Yucatán, pero también en África y Asia, a donde lo llevaron los comerciantes portugueses desde Brasil, siendo su tipo más conocido el chile Habanero.
Capsicum chinense Jacq
Capsicum chinense Jacq
La Capsicum baccatum L conocido como ají, es muy popular en Sudamérica, sobre todo en las regiones de Bolivia.
Capsicum baccatum
Capsicum baccatum
La Capsicum pubescens es originario de los Andes en Bolivia y Perú, Entre sus nombres comunes se encuentra "rocoto". Es un pimiento de tamaño mediano a grande con una forma que varía de redonda a ligeramente alargada
Capsicum pubescens
Capsicum pubescens

En El Practicón. Tratado completo de cocina al alcance de todos y aprovechamiento de sobras. Ángel Muro. 1919, encontramos una definición de lo que el autor dice sobre los pimientos. 

Los hay verdes y encarnados. Son unas bayas carnosas y huecas, y según, las distintas castas, más o menos grandes, redondas o cuadradas, o en forma de cuernecillo, lisas, o escabrosas, y que contienen en el centro varias semillas, redondas, chata y de color subido, y cuando maduran, encarnadas, y, según las varias castas, de gusto más o menos picante y enteramente dulce. La Rioja tiene la fama, y bien tenida, del cultivo y crianza del pimiento. Hay muchas variedades. Las principales son, de cerecilla (guindilla) y de hocico de buey o de bonete (pimiento morrón), que es el más carnoso y el más dulce. Los pimientos se comen crudos, con pan o en ensalada con aceite y vinagre, fritos, asados, en pisto y cocidos. Se escabechan en vinagre, sirven de entremeses como los pepinillos, etc. La conservación en latas produce millones, y constituye un comestible muy necesario en todas las cocinas. Los llamados pimientos morrones de Calahorra, Alcanadre y Lodosa son los mejores.

Por último, mencionar, aunque supongo que ya todos lo sabréis, el índice de picante de los pimientos. Se mide según la escala Scoville, (SHU. Scoville Heat Units). La responsable del picante es la Capsaicina.

Estos son los valores picantes de las diferentes variedades en SHU. 

Dulce 
0-100
Pimientos morrones
Pimiento italiano
Padrón no maduros
Pimientos del piquillo 
 
Suave
100-1000
Pimiento poblano
Pimiento Padrón maduro
Medio 
1000-10000  
Jalapeños
Tabasco
 
 
 
Picante 
10000-100000
Chile Serrano
Guindilla roja canaria 
Chipotle
Cayena
Piri piri 
Muy picante
100000-350000 
Chile Habanero 
Scotch Bonnet
Habanero Savina Rojo 
 
 
Picante extremo
350000-2200000
Trinidad Scorpion Butch  
Carolina Reaper ( uno de  los mas picantes del mundo), según Guinness.
Pepper X. El más picante del mundo. 3.180.000 SHU  
 


 
 
 
 
 
 
 
Espero que esta entrada haya sido de vuestro agrado.

lunes, 27 de abril de 2026

Croquetas de jamón

Breves apuntes sobre la croqueta

«Una croqueta es el camino más corto a la felicidad»

«La felicidad tiene forma de croqueta»

Dichos coloquiales

Las croquetas son bastante más antiguas de lo que se piensa, ya que la primera receta es de 1691, aunque eran totalmente distintas a las que ahora conocemos; estaban formadas por un picadillo formado por carne, huevo, trufa y algunas hierbas. 

A mediados del siglo XIX ya había recetas en español para hacer croquetas de ave, conejo, ternera, cangrejos, salmón, merluza, langosta y patata.  Algunas se hacían a lo antiguo, con un simple picadillo, y otras con bechamel en plan moderno. En 1866 ya aparecen dos de las más tradicionales: las de bacalao y las de jamón. 

Croquetas hay para todos los gustos, de jamón, de cocido, de pollo, de bacalao, de setas y de cualquier ingrediente que se os pueda ocurrir porque con cualquiera que se elija, el resultado es una delicia. 

Aunque ya había publicado unas croquetas de jamón, la primera fue allá por el año 2008, ya han pasado unos cuantos años ¡verdad! hoy vuelvo a hacerlo pero con algunas pequeñas variaciones. Nunca salen iguales y también estoy convencido de que aunque se utilicen los mismos ingredientes e idénticas cantidades el resultado no es siempre el mismo. Y eso ocurre especialmente con las croquetas. Nunca te salen iguales, pero siempre se acaban. Señal de que están deliciosas. A ver que os parecen estas.



Croquetas de jamón
 
Ingredientes
150 gr de jamón en lonchas finas
1 cebolla
3/4 l de leche
80 gr de harina
20 gr de maicena
2 huevos
pan rallado
nuez moscada
perejil
aceite de oliva virgen extra
1 nuez de mantequilla 
sal 
 
Elaboración
Cortamos el jamón en trozos pequeños.
Calentamos la leche y reservamos.
Forramos una fuente con papel film.
Mezclamos la harina y la maicena y reservamos.
Pelamos la cebolla y la picamos muy fina.
En una sartén calentamos 3 cucharadas de aceite y la mantequilla y sofreímos la cebolla hasta que pierda el agua y transparente.
Incorporamos el jamón picado, perejil picado muy fino y la pizca de nuez moscada. 
Añadimos la mezcla de harinas y sofreímos para que pierda el sabor a crudo.
Vamos añadiendo leche poco a poco y,  hasta que no se integra, no añadimos la siguiente. Acabamos de incorporar toda la leche y removemos para eliminar los grupos que pudiera haber.
A fuego suave vamos removiendo la masa hasta que se despega de las paredes de la sartén.
Volcamos sobre la fuente, extendemos la masa, cubrimos con papel film para evitar que se forme costra y dejamos enfriar. Introducimos en el frigorífico.
Cuando vayamos a cocinarlas, sacamos del frigorífico.
Batimos los huevos y salamos.
Formamos las croquetas, pasamos por huevo batido y a continuación por pan rallado y freímos por tandas en una sartén con aceite caliente.

Sé que habréis hecho infinidad de croquetas, en mis circunstancias actuales hago todas las semanas a petición de los comensales y aunque un tanto laboriosas el resultado final merece el trabajo realizado y la satisfacción de que, al acabarlas, pidan repetir. ¡Qué más se puede pedir!

Interior croqueta

Aunque laboriosas son un regalo para el paladar y para disfrutar de unos buenos momentos.
Como dije al principio, una croqueta es el camino más corto a la felicidad. ¡¡A por ellas!! 
Espero que hayan sido de vuestro agrado.
 .

lunes, 20 de abril de 2026

Brócoli al horno con patatas

El brócoli 
brócoli

El brócoli o brécol es una planta de la familia de las brasicáceas cuyo nombre científico es Brassica oleracea. A esta familia pertenecen también la coliflor, las coles de Bruselas y el repollo. Su origen se sitúa en la región mediterránea y fueron los romanos quienes comenzaron su cultivo. 

El brócoli se considera beneficioso para el hígado y es anticancerígeno. Una ración de 200 g de brócoli aporta toda la vitamina C que se precisa al día, la mitad del ácido fólico y dos terceras partes del betacaroteno. Proporciona asimismo vitamina B1, B2, B3, B6, potasio, calcio, fósforo, magnesio, hierro y zinc.

Y no es para menos, ya que el brócoli combina con todo tipo de recetas. Les va muy bien a todos los cereales y es el ingrediente perfecto para un arroz, y se presta para formar parte de ensaladas y cremas de verduras. 


Brócoli al horno con patatas
 
Brócoli horneado
Ingredientes
2 paquetes de brócoli troceado, 460 g
1 patata
80 ml de aceite de oliva virgen extra
ajo molido
pimentón dulce
sal
pimienta negra molida 
 
Elaboración
Pelamos la patata y la cortamos en rodajas no muy gruesas.
Precalentamos el horno a 220 ºC.
Forramos un molde con papel aluminio y colocamos las rodajas de patatas extendidas por toda la superficie. Salpimentamos espolvoreamos un poco de pimentón dulce, mojamos con aceite y un chorreón de agua y horneamos unos 25 minutos.
Mientras se hornean las patatas, ponemos en un bol los ramilletes de brócoli, añadimos el resto del aceite, sal, pimienta negra molida, pimentón dulce y ajo molido al gusto. Removemos bien para que se impregne y reservamos.
Cuando las patatas están a nuestro gusto, sacamos el molde y colocamos los ramilletes de brócoli sobre las patatas en una capa. Regamos con el líquido del bol.
Continuamos con el horneado unos 20 minutos, hasta que veamos que los ramilletes toman color tostado. A media cocción les damos la vuelta hasta comprobar que están en su punto.
 
 Patatas para hornear
Brócoli al horno con patatas 
 Patatas horneadas
Brócoli al horno con patatas
Brócoli para hornear
Brócoli al horno con patatas
Brócoli horneado
Brócoli al horno con patatas
Brócoli horneado
Brócoli al horno con patatas
Brócoli emplatado
Brócoli al horno con patatas

Si os gusta el brócoli, de esta manera está delicioso. Espero que sea de vuestro agrado.