lunes, 27 de abril de 2026

Croquetas de jamón

Breves apuntes sobre la croqueta

«Una croqueta es el camino más corto a la felicidad»

«La felicidad tiene forma de croqueta»

Dichos coloquiales

Las croquetas son bastante más antiguas de lo que se piensa, ya que la primera receta es de 1691, aunque eran totalmente distintas a las que ahora conocemos; estaban formadas por un picadillo formado por carne, huevo, trufa y algunas hierbas. 

A mediados del siglo XIX ya había recetas en español para hacer croquetas de ave, conejo, ternera, cangrejos, salmón, merluza, langosta y patata.  Algunas se hacían a lo antiguo, con un simple picadillo, y otras con bechamel en plan moderno. En 1866 ya aparecen dos de las más tradicionales: las de bacalao y las de jamón. 

Croquetas hay para todos los gustos, de jamón, de cocido, de pollo, de bacalao, de setas y de cualquier ingrediente que se os pueda ocurrir porque con cualquiera que se elija, el resultado es una delicia. 

Aunque ya había publicado unas croquetas de jamón, la primera fue allá por el año 2008, ya han pasado unos cuantos años ¡verdad! hoy vuelvo a hacerlo pero con algunas pequeñas variaciones. Nunca salen iguales y también estoy convencido de que aunque se utilicen los mismos ingredientes e idénticas cantidades el resultado no es siempre el mismo. Y eso ocurre especialmente con las croquetas. Nunca te salen iguales, pero siempre se acaban. Señal de que están deliciosas. A ver que os parecen estas.



Croquetas de jamón
 
Ingredientes
150 gr de jamón en lonchas finas
1 cebolla
3/4 l de leche
80 gr de harina
20 gr de maicena
2 huevos
pan rallado
nuez moscada
perejil
aceite de oliva virgen extra
1 nuez de mantequilla 
sal 
 
Elaboración
Cortamos el jamón en trozos pequeños.
Calentamos la leche y reservamos.
Forramos una fuente con papel film.
Mezclamos la harina y la maicena y reservamos.
Pelamos la cebolla y la picamos muy fina.
En una sartén calentamos 3 cucharadas de aceite y la mantequilla y sofreímos la cebolla hasta que pierda el agua y transparente.
Incorporamos el jamón picado, perejil picado muy fino y la pizca de nuez moscada. 
Añadimos la mezcla de harinas y sofreímos para que pierda el sabor a crudo.
Vamos añadiendo leche poco a poco y,  hasta que no se integra, no añadimos la siguiente. Acabamos de incorporar toda la leche y removemos para eliminar los grupos que pudiera haber.
A fuego suave vamos removiendo la masa hasta que se despega de las paredes de la sartén.
Volcamos sobre la fuente, extendemos la masa, cubrimos con papel film para evitar que se forme costra y dejamos enfriar. Introducimos en el frigorífico.
Cuando vayamos a cocinarlas, sacamos del frigorífico.
Batimos los huevos y salamos.
Formamos las croquetas, pasamos por huevo batido y a continuación por pan rallado y freímos por tandas en una sartén con aceite caliente.

Sé que habréis hecho infinidad de croquetas, en mis circunstancias actuales hago todas las semanas a petición de los comensales y aunque un tanto laboriosas el resultado final merece el trabajo realizado y la satisfacción de que, al acabarlas, pidan repetir. ¡Qué más se puede pedir!

Interior croqueta

Aunque laboriosas son un regalo para el paladar y para disfrutar de unos buenos momentos.
Como dije al principio, una croqueta es el camino más corto a la felicidad. ¡¡A por ellas!! 
Espero que hayan sido de vuestro agrado.
 .

lunes, 20 de abril de 2026

Brócoli al horno con patatas

El brócoli 
brócoli

El brócoli o brécol es una planta de la familia de las brasicáceas cuyo nombre científico es Brassica oleracea. A esta familia pertenecen también la coliflor, las coles de Bruselas y el repollo. Su origen se sitúa en la región mediterránea y fueron los romanos quienes comenzaron su cultivo. 

El brócoli se considera beneficioso para el hígado y es anticancerígeno. Una ración de 200 g de brócoli aporta toda la vitamina C que se precisa al día, la mitad del ácido fólico y dos terceras partes del betacaroteno. Proporciona asimismo vitamina B1, B2, B3, B6, potasio, calcio, fósforo, magnesio, hierro y zinc.

Y no es para menos, ya que el brócoli combina con todo tipo de recetas. Les va muy bien a todos los cereales y es el ingrediente perfecto para un arroz, y se presta para formar parte de ensaladas y cremas de verduras. 


Brócoli al horno con patatas
 
Brócoli horneado
Ingredientes
2 paquetes de brócoli troceado, 460 g
1 patata
80 ml de aceite de oliva virgen extra
ajo molido
pimentón dulce
sal
pimienta negra molida 
 
Elaboración
Pelamos la patata y la cortamos en rodajas no muy gruesas.
Precalentamos el horno a 220 ºC.
Forramos un molde con papel aluminio y colocamos las rodajas de patatas extendidas por toda la superficie. Salpimentamos espolvoreamos un poco de pimentón dulce, mojamos con aceite y un chorreón de agua y horneamos unos 25 minutos.
Mientras se hornean las patatas, ponemos en un bol los ramilletes de brócoli, añadimos el resto del aceite, sal, pimienta negra molida, pimentón dulce y ajo molido al gusto. Removemos bien para que se impregne y reservamos.
Cuando las patatas están a nuestro gusto, sacamos el molde y colocamos los ramilletes de brócoli sobre las patatas en una capa. Regamos con el líquido del bol.
Continuamos con el horneado unos 20 minutos, hasta que veamos que los ramilletes toman color tostado. A media cocción les damos la vuelta hasta comprobar que están en su punto.
 
 Patatas para hornear
Brócoli al horno con patatas 
 Patatas horneadas
Brócoli al horno con patatas
Brócoli para hornear
Brócoli al horno con patatas
Brócoli horneado
Brócoli al horno con patatas
Brócoli horneado
Brócoli al horno con patatas
Brócoli emplatado
Brócoli al horno con patatas

Si os gusta el brócoli, de esta manera está delicioso. Espero que sea de vuestro agrado.  

lunes, 6 de abril de 2026

Bacalao en salsa verde con chirlas y espárragos

Ayer, domingo de Resurrección, llegó a su fin la Semana Santa 2026. Lo normal es que en estos días se haya disfrutado de las vacaciones y de las procesiones en casi todas las ciudades. Pero eso no cuenta aquí, ya que justo hoy y desde el Jueves Santo hasta el lunes 13, es cuando los colegios e institutos tienen vacaciones, no lo entiendo, pero es lo que hay.

Si hace unos días publiqué unos garbanzos con bacalao y verduras, hoy, la receta que os propongo es con bacalao y su acompañamiento. Este pescado es uno de los que más nos gustan y hecho de esta manera gana en sabor y además es un plato muy completo. Espero que sea de vuestro agrado.

Bacalao en salsa verde con chirlas y espárragos
 
Ingredientes
4 trozos de bacalao con piel desalado
4 yemas de espárragos
150 gr de chirlas
1 huevo
1 lata pequeña de guisantes en conserva
2 dientes de ajo 
1 copa de vino blanco
150 ml de caldo de cocinar las chirlas
1/2 cucharada de harina
aceite de oliva virgen
perejil picado
sal
 
Elaboración
En un cazo con agua con sal y un chorreón de vinagre cocemos el huevo unos 10 minutos. Refrescamos con agua del grifo, dejamos enfriar, pelamos y cortamos por la mitad en sentido longitudinal. Reservamos.
En un bol ponemos las chirlas en agua con sal y mantenemos unos 30 minutos.
Transcurrido ese tiempo las lavamos bien y cambiamos el agua hasta que salga totalmente limpia sin restos de arena. Reservamos.
En una sartén con un poco de aceite, ponemos las chirlas, echamos el vino y dejamos que se abran. Colamos el líquido resultante y reservamos.
En una cazuela con un fondo de aceite sofreímos el ajo picado.
Cuando cambia de color incorporamos los trozos de bacalao, que hemos pasado previamente por harina, con la piel hacia arriba.
Añadimos el caldo de las almejas y vamos moviendo la cazuela hasta ligar la salsa.
Añadimos las chirlas, las yemas de espárragos, los guisantes escurridos y el huevo cortado.
Espolvoreamos con perejil picado, rectificamos de sal si hace falta, y mantenemos en cocción unos minutos para mezclar sabores.
 
Bacalao en salsa verde con chirlas y espárragos
 Confío en que os haya gustado y espero que hayáis disfrutado de estos días.