lunes, 5 de octubre de 2009

Sopa de sandía con tropezones

Quiero, antes de nada, agradecer todos los comentarios que me habéis dejado y al mismo tiempo pedir excusas por no haberlos contestado y por no visitar vuestros blog,s. El motivo no ha sido otro que el carecer de conexión. A partir de ahora y, si no hay más imponderables, procuraré pasar por vuestros blog,s más asiduamente, echar una mirada y ver todo lo bueno que me he perdido.

El verano, meteorológicamente hablando, ha terminado y antes de que las temperaturas sean un poco más frescas pongo esta receta que preparé hace unos días antes de las lluvias que hemos sufrido.

La sandía, es en el verano, una de las frutas que mas comemos. La última que compré resultó totalmente insípida, no sabía a nada así que tenía dos opciones o tirarla o preparar algo con ella y eso fue lo que hice. Con cada una de las mitades preparé dos postres. Uno el que hoy pongo, otro el que pondré más adelante.

Podéis poner la fruta que queráis yo la preparé con estas

1/2 sandía
2 paraguayas (fruta)
1 melocotón
1 kiwi
1 plátano
24 uvas
2 rodajas de melón
4 hojas de hierbabuena
2 cucharadas soperas de azúcar
canela molida

Partimos la sandía por la mitad. De una de las mitades quitamos la cáscara y eliminamos todas las partes blanquecinas que puedan quedar sobre la pulpa una vez pelada ya que pueden dan sabor amargo. La partimos en trozos no muy grandes.

Pelamos y troceamos el resto de las frutas. Lo que más trabajo me dio fue pelar, partir y quitar las pepitas a las uvas, pero tiene la ventaja de que cuando la comes no te encuentras con la sorpresa de masticar algo duro. Ponemos todo en un bol con el azúcar.

Introducimos los trozos de sandía, junto con las hojas de hierbabuena y un poco de canela molida, en el vaso de la batidora y batimos a máxima potencia. Colamos la sopa y la añadimos al bol con la fruta. Dejamos macerar en el frigorífico 24 horas. Es un postre, rico, fresco y completo.

Recién hecha y preparada para dejar en el frigorífico en maceración
lista para probar
Os sugiero que aprovechéis los últimos coletazos de calor para hacerla ya que os va a gustar y además nadie tendrá la excusa de no comer por tener que pelar la fruta.

viernes, 2 de octubre de 2009

Valença do Minho

Día D+4 Sanxenxo - Valença do Minho

Llovía cuando iniciamos el viaje, al entrar en la autopista lo hacía con más fuerza, no era continua, parecía como sí, a determinados momentos, se abrieran las nubes dejando caer el agua con fuerza, luego, conforme avanzábamos, la lluvia disminuía pero no cesaba. Esa lluvia a pesar de su intensidad no se puede comparar con la que hemos tenido estos últimos días por esta zona de Levante, llevo aquí unos cuantos años y nunca había visto llover de esta forma tan fuerte y tan continua. Pero esto no es el tema. A lo que vamos.

Valença do Minho es la primera ciudad de Portugal que nos encontramos al pasar la frontera si venimos por Vigo. Está a 1 Km y nada más cruzar el puente sobre el Miño aparecen las señales indicadoras. Nos encontramos dos partes totalmente diferenciadas, la nueva, dominada por su fortaleza y la antigua que se encuentra en su interior.

En la primera se ven edificios nuevos, calles anchas, es como muchas de las que se pueden ver por cualquier ciudad que visites, y es en esta parte donde los miércoles celebran un mercadillo en el que puedes encontrar de todo. Fue lo primero que hicimos, ir directamente, yo de acompañante y con el paraguas. Con el tiempo que hacía no fue el mejor día para los vendedores.

Aquí tenéis dos puestos de los muchos que conforman el mercadillo.

Después de recorrerlo con tranquilidad y sin apreturas, ya que si hubiera hecho sol no se puede dar ni un paso, nos dirigimos a la parte antigua de la ciudad, la que se encuentra en el interior de la Fortaleza.

Esta Fortaleza o plaza Fuerte de Valença es una de las principales fortificaciones militares de Europa mejor conservada. Su sistema abaluartado es tipo Vauban siendo construida en los siglos XVII y XVIII. Mide unos 5 km de perímetro, por sus pies discurre el rio Miño y enfrente tiene a Tuy.

Esta es la entrada a la Fortaleza que nos encontramos, si tomamos el desvío, nada más llegar a la ciudad, hay que entrar con precaución dada su limitada anchura. Ya veis como llovía.

Esperando luz verde.
Y estas son algunas fotos de su interior

Capilla militar del Buen Jesús
Altar Mayor de la Capilla
Vista parcial de la ciudad en el interior de la fortaleza
Puente sobre el Miño, línea fronteriza
España vista desde la fortaleza. Río Miño
Casa Azul
Calle comercial del interior de la fortaleza
Yo os aconsejo que si tenéis oportunidad no dejéis de visitarla, merece la pena perderse entre sus calles y recorrer sus tiendas, aunque yo sea remiso, ya que, uno de mis numerosos defectos es no gustarme el ir de tiendas, es algo superior a mis fuerzas, pero si hay que ir, se va, porque ir para nada mejor no salir, eso sí, normalmente me quedo fuera. Solo entré en una de vinos para comprar vino de Oporto.

Ya se que esto no son recetas de cocina, pero no todo va a ser pescado, carne y demás. Por cierto el bacalao y lenguado que comimos en este restaurante estaba sencillamente fabuloso.

Me llamó la atención la decoración interior, que como podéis observar es de tema militar. Me picó la curiosidad y le pregunté. Me informaron que el dueño fue Paracaidista del Ejército Portugués y que siempre que recibe visitas le dejan algún recuerdo. Al enterarse de mi pregunta, tuvo el detalle de saludarme a la salida. El comedor interior no lo conocía ya que cuando vamos comemos en el exterior pero ese día el tiempo no acompañó. Sirvió para conocer otra cosa más.

Ya termino por hoy, espero que os gusten y que no os aburra con tantas fotos. Ya quedan menos.