El pasado viernes nos reunimos el grupo de amigos que salimos semanalmente, en la villa de unos de ellos. Siempre para estas fechas y aprovechando la llegada de quienes se encuentran fuera, prepara unos pinchitos que están para chuparse los dedos.
Cada cual llevó alguna cosa para cooperar. En el despliegue aparecieron, salmorejo, tortilla de habas con jamón, tortilla de patatas, tortilla de berenjena y tortilla de berenjena y calabacín. Estas dos últimas fueron mi aportación además de parte del postre. Todo ello acompañado de unas cervezas bien frías, un vino de Rioja para descubrirse y una botella de cava de 1,5 litros que fue el no va más, un verdadero deleite. También llevamos y en gran medida, mucha ilusión y unas tremendas ganas de dar cuenta de los estupendos pinchitos. Una inolvidable tarde-noche la que pasamos.
Como punto y final, el anfitrión, Paco, preparó un fabuloso té con hierbabuena y Juanma, que no soy yo, remató la faena con unos mojitos que estaban para quitarse el sombrero.
En resumen, una velada de las que no se olvidan y de las que hacen que empieces a contar los días que faltan para repetirla.
Voy a poner la receta de los pinchitos tal como me la dio, aunque supongo que con algún secreto guardado, pero aquí la tenéis por si os apetece hacerla.
Cada cual llevó alguna cosa para cooperar. En el despliegue aparecieron, salmorejo, tortilla de habas con jamón, tortilla de patatas, tortilla de berenjena y tortilla de berenjena y calabacín. Estas dos últimas fueron mi aportación además de parte del postre. Todo ello acompañado de unas cervezas bien frías, un vino de Rioja para descubrirse y una botella de cava de 1,5 litros que fue el no va más, un verdadero deleite. También llevamos y en gran medida, mucha ilusión y unas tremendas ganas de dar cuenta de los estupendos pinchitos. Una inolvidable tarde-noche la que pasamos.
Como punto y final, el anfitrión, Paco, preparó un fabuloso té con hierbabuena y Juanma, que no soy yo, remató la faena con unos mojitos que estaban para quitarse el sombrero.
En resumen, una velada de las que no se olvidan y de las que hacen que empieces a contar los días que faltan para repetirla.
Voy a poner la receta de los pinchitos tal como me la dio, aunque supongo que con algún secreto guardado, pero aquí la tenéis por si os apetece hacerla.
Carne de "babilla", para unas 12/16 personas unos 5 Kg, partida en filetes gruesos.
Los filetes se cortan en tacos, de tamaño adecuado, para pinchos.
En un bol de tamaño apropiado pones la carne troceada y a continuación se añade y por este orden:
Cebolla picada, unos 2 Kg.
Perejil, un buen ramo bien picado.
Tres ramitas de hierbabuena, bien picada.
Un limón, no muy grande, exprimido.
Sal, sin pasarse, que luego se le puede añadir.
Especias morunas, como tres cucharadas soperas, con picante o no, eso al gusto. Estos estaban en su punto ideal.
Aceite de girasol o un oliva muy suave, suficiente para que esté todo engrasado, pero no en exceso como para que esté muy aceitado (ojo con el de oliva porque luego da mucho sabor).
A continuación, remangarse, meter las manos en el bol y remover el conjunto hasta que todo quede bien mezclado.
Una vez mezclado dejar, 48 horas en maceración en el mismo bol, bien tapado con papel aluminio, en la nevera.
Transcurrido ese tiempo, probar, friendo algunos trozos de arriba y de abajo en una sartén. Ver si hace falta añadir sal, especias.....En su caso rectificar, volver a remover todo el conjunto y cuando llegue el momento..... disfrutar de la pinchitada.
Hay que tener en cuenta lo siguiente
Tomar la cosa con tranquilidad, tener cerca una cerveza bien fría mientras se va ensartando la carne en los pinchitos. Lleva su tiempo y su trabajo, pero al final merece la pena el esfuerzo hecho, especialmente para los que los disfrutan comiéndolos.
Y aquí os dejo las fotos de la reunión
Los filetes se cortan en tacos, de tamaño adecuado, para pinchos.
En un bol de tamaño apropiado pones la carne troceada y a continuación se añade y por este orden:
Cebolla picada, unos 2 Kg.
Perejil, un buen ramo bien picado.
Tres ramitas de hierbabuena, bien picada.
Un limón, no muy grande, exprimido.
Sal, sin pasarse, que luego se le puede añadir.
Especias morunas, como tres cucharadas soperas, con picante o no, eso al gusto. Estos estaban en su punto ideal.
Aceite de girasol o un oliva muy suave, suficiente para que esté todo engrasado, pero no en exceso como para que esté muy aceitado (ojo con el de oliva porque luego da mucho sabor).
A continuación, remangarse, meter las manos en el bol y remover el conjunto hasta que todo quede bien mezclado.
Una vez mezclado dejar, 48 horas en maceración en el mismo bol, bien tapado con papel aluminio, en la nevera.
Transcurrido ese tiempo, probar, friendo algunos trozos de arriba y de abajo en una sartén. Ver si hace falta añadir sal, especias.....En su caso rectificar, volver a remover todo el conjunto y cuando llegue el momento..... disfrutar de la pinchitada.
Hay que tener en cuenta lo siguiente
Tomar la cosa con tranquilidad, tener cerca una cerveza bien fría mientras se va ensartando la carne en los pinchitos. Lleva su tiempo y su trabajo, pero al final merece la pena el esfuerzo hecho, especialmente para los que los disfrutan comiéndolos.
Al pinchar la carne asegurarse de que cada trozo de carne está bien enganchado, para poder girar el pincho sin que la carne se mueva.
Al poner el pincho encima del carbón, se debe apretar la carne bien con la mano para que no chorree.
Cuando ya esté el carbón encendido y se vaya a asar la carne, echar por encima del carbón, sal, de esa manera se limitará bastante que produzca llamas; en todo caso, hay que procurar que la carne o el conjunto no esté caldoso.
Esta es la forma como los preparó y os aseguro que estaban sencillamente deliciosos. Un manjar.
Al poner el pincho encima del carbón, se debe apretar la carne bien con la mano para que no chorree.
Cuando ya esté el carbón encendido y se vaya a asar la carne, echar por encima del carbón, sal, de esa manera se limitará bastante que produzca llamas; en todo caso, hay que procurar que la carne o el conjunto no esté caldoso.
Esta es la forma como los preparó y os aseguro que estaban sencillamente deliciosos. Un manjar.
Y aquí os dejo las fotos de la reunión
momentos previos
Aperitivo: Las tortillas que preparé
distribuidas en la mesa para picar, junto con la de patata y la de habas con jamón
salmorejo con su jamón y huevo picado
Plato principal objeto de veneración: Los pinchitos preparados
dispuestos para hacer, con las brasas al fondo
tomando color
haciendo el reparto
y el postre, además de mango y papaya, troceados, está bavarois que hice
y al final, té con hierbabuena, se me escapó la foto de los mojitos












