Despachurrar, según el diccionario de la RAE en su primera acepción, define esta palabra como: «Aplastar algo despedazándolo, estrujándolo o apretándolo con fuerza».
La palabra tiene muchos sinónimos entre ellos espachurrar, y por ese me he decantado.
La Morcilla de Burgos es un embutido emblemático de la gastronomía española, originario de la provincia de Burgos, en Castilla y León. Su historia se remonta a siglos atrás, con raíces en la época romana, donde ya se elaboraban productos similares a base de sangre y especias.
Tradicionalmente, la morcilla se preparaba con sangre, tripas y manteca de cerdo, junto con ingredientes vegetales como la cebolla horcal y especias como pimentón y pimienta. Sin embargo, no fue hasta el siglo XVIII cuando se incorporó el arroz a la receta, elemento que caracteriza a la morcilla de Burgos actual.
La incorporación del arroz se debió a su llegada a Castilla desde Valencia, donde su cultivo estuvo prohibido desde finales del siglo XIV hasta mediados del XVIII. Con el desarrollo de la arriería, el arroz se hizo más accesible y económico, lo que permitió su inclusión en la morcilla, aportando una textura y sabor distintivos.
Tradicionalmente, la morcilla se preparaba con sangre, tripas y manteca de cerdo, junto con ingredientes vegetales como la cebolla horcal y especias como pimentón y pimienta. Sin embargo, no fue hasta el siglo XVIII cuando se incorporó el arroz a la receta, elemento que caracteriza a la morcilla de Burgos actual.
La incorporación del arroz se debió a su llegada a Castilla desde Valencia, donde su cultivo estuvo prohibido desde finales del siglo XIV hasta mediados del XVIII. Con el desarrollo de la arriería, el arroz se hizo más accesible y económico, lo que permitió su inclusión en la morcilla, aportando una textura y sabor distintivos.
Fuente: Internet
Hoy la entrada apenas tiene complicación y además los ingredientes no son difíciles de conseguir, el único pero que tiene, puede ser que a no todos gusta este tipo de morcilla, a mí me encanta, por lo demás es una receta simple donde las haya y también muy rica.
Reconozco que las fotos no son una obra de arte, tampoco me lo propongo ya que lo que pretendo es publicar con sencillez. Las obras de arte en fotos las dejo para los profesionales.
Patatas espachurradas con morcilla de Burgos

Ingredientes
4 patatas medianas
1morcilla de burgos
aceite de oliva virgen
tomillo seco
pimentón dulce
sal maldon
pimienta molida al gusto
Elaboración
Precalentamos el horno a 180ºC.
Lavamos bien las patatas. Las ponemos en un cazo con agua y sal y las dejamos cocer hasta que estén en su punto. Una vez cocidas las sacamos del cazo y dejamos enfriar.
Cubrimos una bandeja de horno con papel de horno y colocamos las patatas.
Las aplastamos dándole un golpe con el puño o con cualquier otra cosa.
Regamos con aceite, espolvoreamos con sal, tomillo y pimentón.
Horneamos unos 15-20 minutos, dependiendo del horno.
Cuando están a nuestro gusto, las sacamos y espolvoreamos con pimienta negra molida.
Emplatamos y acompañamos con unas rodajas de morcilla de Burgos pasadas por la sartén con unas gotas de aceite.
Lavamos bien las patatas. Las ponemos en un cazo con agua y sal y las dejamos cocer hasta que estén en su punto. Una vez cocidas las sacamos del cazo y dejamos enfriar.
Cubrimos una bandeja de horno con papel de horno y colocamos las patatas.
Las aplastamos dándole un golpe con el puño o con cualquier otra cosa.
Regamos con aceite, espolvoreamos con sal, tomillo y pimentón.
Horneamos unos 15-20 minutos, dependiendo del horno.
Cuando están a nuestro gusto, las sacamos y espolvoreamos con pimienta negra molida.
Emplatamos y acompañamos con unas rodajas de morcilla de Burgos pasadas por la sartén con unas gotas de aceite.
Aunque no muy fotogénicas las fotos, aquí os dejo esta entrada por si a alguien le gusta. Y como ya el calor está haciendo acto de presencia el horno es uno de los elementos que solo se usarán en contadas ocasiones y esta puede ser una de ellas. Os animo a probarla.







