viernes, 31 de julio de 2009

Ensalada de frutas

Siguiendo la batería de entradas tan elaboradas y complicadas de hacer que he puesto últimamente, hoy le corresponde el turno a la fruta.

¿A quién no le gusta que la fruta se la den lista para comer? Creo que a casi todo el mundo, lo digo porque yo si la prefiero de esta forma, además he podido comprobar que dura menos en el plato que un pastel a la puerta de un colegio, eso al menos se decía antes, con lo que conseguimos que se coma fruta ya que en la alimentación es fundamental por la gran cantidad de vitaminas que tiene y los beneficios que reporta.

Se puede poner todo tipo de fruta, aunque en esta ocasión solo puse, kiwi, melocotón y melón.

Huelga decir como se prepara, no obstante, para rellenar un poco el hueco, lo diré.

Pelamos y troceamos cada una de las frutas, las ponemos en un plato y listo para hacerlas desaparecer. Doy fe de que, sí alguien se entretiene o se despista un momento, solo podrá contemplar el lugar en donde antes se encontraban, así que menos despistes y ¡a comer!

Y sí antes de comerlas las metéis en el frigorífico, están de vicio.

miércoles, 29 de julio de 2009

Chirlas al ajillo

Estamos en época de calores y la verdad es que cuesta bastante ponerse a hacer algo, al menos a mi me sucede, pero no hay más cera que la que arde y sí se quiere comer algo, aunque sea poco, alguien tiene que hacerlo, hasta ahora no he podido conseguir que la cocina funcione sola, así que armándose de valor y mientras los demás disfrutan de la playa, de la piscina o de las dos cosas, no queda más remedio que ponerse manos a la obra ya que, de otra forma, se recibiría un toque de atención y, dadas las circunstancias, con estos calores, no es conveniente pasar por ese trance.

Este molusco, la chirla, al menos con ese nombre se le conoce por aquí, es más pequeño que la almeja, tiene un sabor muy rico y en casa nos gusta mucho, así que de vez en cuando las suelo preparar. Como tampoco requiere mucho trabajo es un plato ideal para esta temporada pero que sabe igual de bueno en otra con menos calor.

Para hacerlas debemos tener

1/2 kg de chirlas
un vaso de vino blanco
1 diente de ajo
pimienta de cayena
aceite
sal

Para cocinarlas, aparte de ganas, las haremos de esta forma tan fácil y rápida.

Lavamos las chirlas y las ponemos durante una media hora en un bol con agua y sal para que suelten la arena que puedan tener.

Transcurrido ese tiempo las lavamos nuevamente un par de veces y las dejamos escurrir.

Ponemos una sartén con aceite a calentar. Pelamos y picamos fino el ajo. Cuando el aceite está caliente añadimos el ajo y la pimienta de cayena, dejamos que tomen color y echamos las chirlas, tapamos y hacemos a fuego medio y cuando vemos que se van abriendo añadimos el vino y dejamos reducir.

Como veis la complicación es mínima y el resultado muy rico. Supongo que os gustarán, a nosotros, mucho.

lunes, 27 de julio de 2009

Cogollos con anchoas

Desde hace unos días vengo poniendo unos platos fáciles de hacer y creo que ideales para la época que estamos disfrutando. En esta ocasión lo varié. Si un día los preparé con piquillos y anchoas, hoy os lo presento tal cual, es decir solo con anchoas, así que no os quejaréis por el trabajo.

Vamos a necesitar

4 cogollos de lechuga
1 lata de anchoas en aceite de oliva
sal, si hiciera falta, claro

Y para prepararlo hemos de seguir esta pauta, sin apartarnos un ápice de las indicaciones, so pena de que queramos fracasar en su confección.

Quitaremos, en primer lugar, las hojas externas de los cogollos, las más verdes para aclararnos. Tomamos un cuchillo afilado por el mango y con su parte afilada cortamos por la mitad los cogollos que pondremos en un plato, apoyándose entre sí y con sus extremos tocándose, y los situamos simétricamente, no como hice yo jj.

Hecha esta ardua operación cogemos la lata de anchoas, la abrimos con sumo cuidado y con un tenedor vamos poniendo cada filete en su correspondiente cogollo. Antes, y como prueba, hemos cogido una anchoa y la degustamos para comprobar si está bien de sal, más que nada para saber si a los cogollos hay que ponerles unos granos de sal o no. Una vez verificado su grado de salinidad y, sí nos convence, colocamos el filete encima del cogollo. Seguimos con la operación hasta agotar todos los cogollos. Si sobra algún filete de anchoa no debe tirarse, ya que se toma un tomate, se lava, se corta en finas rodajas y se coronan con él o con los mencionados filetes sobrantes, con lo que, con el precio de una lata, hemos conseguido dos estupendos platos que, tal como está la economía hoy en día, nos va a venir de maravilla.

Después de una semana de estar sin agobiaros con tanta entrada, espero que ésta os haya gustado y que lo hayais pasado estupendamente.

viernes, 17 de julio de 2009

Ensalada de piquillos con ajos tiernos

En estos días en que las visitas al blog son más espaciadas, aprovecho para seguir poniendo unas platos que pueden servir tanto para un roto como para un descosido, es decir, entrante, ensalada, aperitivo, tentempié o plato único, como fue en mi caso jj. Ya veis que procuro que en todas las que pongo su dificultad sea "máxima" aunque creo que por mucho que me esfuerce no lo consigo y al final esa dificultad quede en nada, que al fin y al cabo es lo que pretendo, máxime con estos días de calor de los que estamos disfrutando.

Para este elaborado plato solo se requiere tener

1 lata de pimientos del piquillo
2 manojos de ajos tiernos
aceite
sal

Lo primero que haremos será abrir con cuidado la lata de pimientos, ponerlos en un plato y cortarlos en tiras no muy gruesas.

Luego, después de descansar y refrescarnos con una buena copa de cerveza fría, procedemos a limpiar los ajos tiernos y a cortarlos en finas tiras, supongo que así se llamará a cortarlos "en juliana", nombre que sin duda tendría la cocinera que en su día hizo ese tipo de corte por primera vez, si no estoy en lo cierto agradecería que alguien me sacara de dudas.

Continuando con lo que nos proponemos, pondremos una sartén con poco de aceite al fuego, añadimos los pimientos junto con el caldo que han soltado y los ponemos a freír muy lentamente, casi acariciándolos, para más que freírse se caramelicen.

Cuando vemos que el caldo ha reducido aprovechamos para agregar los ajos tiernos cortados, removemos con suavidad y mantenemos en la sartén unos minutos, apartamos y listos para comer.

Se pueden comer calientes o fríos, mejor de esta forma, especialmente en estas fechas de calor. Os aseguro que están de vicio.

Y sí acompañáis con ventresca de bonito en aceite de oliva y unas aceitunas negras sin hueso, os hacen el pasillo y os sacan por la puerta grande jj.

Espero que os hayan gustado. No presentan dificultad alguna jj

martes, 14 de julio de 2009

Tomates con mejillones

No os quejareis del tiempo que se lleva en la preparación de este aperitivo. Espero que no os quite mucho para así disfrutar mas del baño y del sol en la playa.

Abrimos la nevera, buscamos y seguro que encontramos tomate para ensalada y alguna lata de conservas, en mi caso encontré una de mejillones en escabeche, así que ni corto ni perezoso, me propuse preparar este aperitivo que, sin duda, no se le hubiera ocurrido hacer ni al gran Curnonsky, bueno, espero que no, porque de esta obra de arte estoy muy contento. Cada vez que veo la foto, me digo que he equivocado mi carrera, pero ya no hay solución.

Bien pues una vez sacado de la nevera el tomate y la lata de conservas, nos ponemos y cogemos los aprestos de cocinar, delantal, cuchillo, tenedor, plato, tabla de cortar, aceite, pimienta y sal y, con especial atención, se procede a cortar el tomate en rodajas, a ser posible no muy gruesas, hecha esta operación, se colocan cuidadosamente en el plato, se abre la lata de, en este caso, mejillones y, con la ayuda inestimable de un tenedor procedemos a sacar uno a uno los moluscos y los colocamos como buenamente podamos, yo, artísticamente, los coloqué entre cada tomate dejando un trío para rellenar el hueco central.

Puse encima de cada rodaja de tomate un poco de sal, pimienta y aceite y terminé con un toque gracioso del caldo de los mejillones.

Supongo que, como yo, no os habréis cansado. Me gustó. ¿Fácil, no?

viernes, 10 de julio de 2009

Lomo de cerdo con piquillos y patatas

Aunque no soy muy de comer carne, el lomo de cerdo si lo preparo frecuentemente ya que es una de las carnes que le gustan a los hijos, junto con la de pollo.

Personalmente me gusta con salsa, ya que de otra forma lo encuentro demasiado seco, pero a los demás lo prefieren sin salsa, solo con los pimientos, así que no queda más remedio que contentarlos. Todo sea por que se lo coman.

Ingredientes:

12 filetes de lomo de cerdo
12 pimientos del piquillo
4 patatas
2 dientes de ajo
aceite
sal
pimienta

Como casi todo lo que hago no presenta mucha dificultad el hacerlo. Lo más laborioso es limpiarlos, ya que no quieren ver ningún trazo de grasa.

Limpiamos y lavamos los filetes de lomo. Secamos con papel absorbente. Salpimentamos y reservamos.

Ponemos aceite en una sartén y freímos los ajos en láminas. Una vez fritos los sacamos y en el mismo aceite freímos los filetes de lomo sin hacerlos mucho. Cuando están, los ponemos en una cazuela junto con los ajos.

En una sartén con poco aceite freímos los pimientos del piquillo a fuego suave durante un par de minutos, una vez fritos los ponemos en la cazuela con los filetes de lomo.

Acompañamos con unas patatas fritas.

Un plato rápido y muy rico. Espero que os guste.

miércoles, 8 de julio de 2009

Cogollos con anchoas y piquillos

Como veis esto que pongo presenta una dificultad extrema jj, pero como tenía la foto, ya que las hago a todo lo que preparo, aprovecho para entrar y hacer un pequeño acto de presencia.

Ya se que no es un Vacherin a la Pompadour jj, pero como entrante no está nada mal. Rápido, sencillo y fácil de hacer; subir de la playa, preparar, refrescarse con una cerveza o un vinito fresco, sentarse para descansar del esfuerzo hecho y comer. ¡Qué más se puede pedir!

Debemos tener en la nevera lo siguiente:

4 cogollos de lechuga
4 pimientos del piquillo
1 lata de anchoas
aceite
sal

Su preparación no requiere hacer un esfuerzo físico sobrehumano ni tampoco hacer un cálculo integral, solo coger un cuchillo afilado, tener sumo cuidado en no cortarse, un abrelatas y ponerse manos a la obra.

Quitamos las hojas externas de los cogollos. Cortamos longitudinalmente, colocamos en una fuente, salamos, le ponemos un poco de aceite y cubrimos con las anchoas y los pimientos del piquillo cortados en tiras.