Ya prácticamente se ha pasado el puente y casi también la semana así que ya queda menos para la Navidad. Después de todo lo que se ha montado con los caritativos controladores, esos a quienes les importa un rábano el resto de los mortales, esos a quienes parece que se les esté debiendo un favor, esos, como dijo una controladora, que trabajan como esclavos para que los demás puedan irse de fin de semana, esos que han tenido la poca vergüenza y la desfachatez de, sin previo aviso, dejar de asistir a su puesto de trabajo vulnerando todos y cada uno de los derechos de los ciudadanos que por una u otra causa decidieron tomarse unos días de descanso y que, por su poca profesionalidad, han dejado con la miel en los labios y con las maletas en tierra. Pero aquí no ha pasado nada, dentro de poco esto solo habrá quedado en una simple anécdota y en donde quien sale perdiendo es siempre el mismo, se reunirán otra vez con quien sea y lo primero que pedirán será que no haya castigos y los de siempre a tragar, prometerán ser buenos chicos y hasta el próximo puente o comienzo de vacaciones. Espero que a nadie le haya cogido esta huelga salvaje y no hayan podido disfrutar de estos días y si ha habido alguien, resignación ya que otra cosa no va a tener.
Después de todo eso y para terminar este puente, el que lo haya podido disfrutar claro, pongo estas patatas guisadas que estoy seguro os van a gustar porque además de sencillas tienen un sabor estupendo y que harán olvidar esos malos momentos.
Ingredientes
1 Kg de patatas
50 gr de almendras crudas
2 dientes de ajo
una rebanada de pan
azafrán
perejil
aceite
pimienta
sal
50 gr de almendras crudas
2 dientes de ajo
una rebanada de pan
azafrán
perejil
aceite
pimienta
sal
Preparación
Pelar y cortar las patatas en trozos no muy grandes.
Ponerlas en una cazuela, cubrirlas de agua con sal y llevarlas a ebullición.
Mientras cuecen, calentamos en una sartén cinco cucharadas de aceite, freímos el pan, las almendras, ajos y un poco de perejil; una vez frito lo ponemos en un mortero y lo majamos todo junto con unas hebras de azafrán y un poco de pimienta.
Desleímos el majado con un poco de agua y lo unimos a las patatas junto con el aceite de freír, rectificamos de sal y continuamos la cocción hasta que estén tiernas.
Unas simples patatas con muy pocos ingredientes y que merece la pena probarlas. Seguro que os van a gustar.

