En la nueva andadura que ha comenzado Recetario Mañoso con este año 2015 trae como anfitriona a una cocinera imaginativa y con unas recetas a cada cual mejor. Se trata de Toñi Sempere del blog ¿Qué se cuece en mi cocina? Su tutora es otra estupenda cocinera, Mª José o Sefa, del blog El buen yantar de Sefa. Si visitáis sus blog,s lo comprobareis. Ambas han elegido para esta ocasión tres ingredientes que a buen seguro os van a gustar. Son el arroz, las borrajas y el conejo. Curiosamente, no sé los habrán elegido por eso, representan el abc de la gastronomía. Estos ingredientes son conocidos por la inmensa mayoría aunque he de reconocer que, en mi caso, uno de ellos, el conejo, nunca lo he cocinado. La borraja es una verdura que en Aragón es muy conocida aunque por esta zona salvo en determinados establecimientos no se encuentra muy a menudo y no siempre al natural.
Como primera aportación en este periodo he preparado una crema de borrajas. Es la primera de mis aportaciones ya que el otro día recorriendo establecimientos las encontré al fin y aquí está.
Crema de borrajas a mi manera
Ingredientes
1 bote de borraja en conserva
1 puerro
1 cebolla pequeña
2 patatas medianas
1 zanahoria
10 hojas de espinacas
50 gr de nueces troceadas
aceite de oliva
sal
Elaboración
Quitamos al puerro las primeras capas, dejamos parte de la zona verde, lavamos bien para eliminar restos de tierra y cortamos en rodajas. Reservamos.
Lavamos las hojas de espinaca y las troceamos. Reservamos.
Pelamos y picamos finamente la cebolla. Reservamos.
Pelamos las patatas y las rompemos en trozos medianos. Reservamos.
En una cazuela ponemos a calentar aceite de oliva y sofreímos la cebolla y el puerro.
Cuando estén dorados añadimos la patata pelada y troceada, la borraja con su líquido, la zanahoria pelada y cortada en rodajas, las espinacas y las nueces troceadas. Cubrimos con agua, salamos y cocinamos a fuego suave una media hora. Comprobamos que están hechas, escurrimos y reservamos el caldo de cocción.
Ponemos las verduras en el vaso de la batidora, trituramos y vamos añadiendo caldo poco a poco hasta obtener la textura deseada. Volcamos de nuevo en la cazuela y llevamos a ebullición. Rectificamos de sal si es preciso, apagamos el fuego y añadimos un chorrito de aceite de oliva.
1 bote de borraja en conserva
1 puerro
1 cebolla pequeña
2 patatas medianas
1 zanahoria
10 hojas de espinacas
50 gr de nueces troceadas
aceite de oliva
sal
Elaboración
Quitamos al puerro las primeras capas, dejamos parte de la zona verde, lavamos bien para eliminar restos de tierra y cortamos en rodajas. Reservamos.
Lavamos las hojas de espinaca y las troceamos. Reservamos.
Pelamos y picamos finamente la cebolla. Reservamos.
Pelamos las patatas y las rompemos en trozos medianos. Reservamos.
En una cazuela ponemos a calentar aceite de oliva y sofreímos la cebolla y el puerro.
Cuando estén dorados añadimos la patata pelada y troceada, la borraja con su líquido, la zanahoria pelada y cortada en rodajas, las espinacas y las nueces troceadas. Cubrimos con agua, salamos y cocinamos a fuego suave una media hora. Comprobamos que están hechas, escurrimos y reservamos el caldo de cocción.
Ponemos las verduras en el vaso de la batidora, trituramos y vamos añadiendo caldo poco a poco hasta obtener la textura deseada. Volcamos de nuevo en la cazuela y llevamos a ebullición. Rectificamos de sal si es preciso, apagamos el fuego y añadimos un chorrito de aceite de oliva.
Una crema muy rica y que para el frío que estamos teniendo sienta a las mil maravillas. Espero que sea de vuestro agrado.

Como todos los años uno de nuestros amigos nos regala una buena cantidad de caquis. Son de la variedad persimon, son los que tienen la carne dura y que tienen que ser pelados. Ya he puesto unas cuantas recetas a base de caqui y hoy os dejo una nueva. Es una de las frutas que cuando están en su apogeo la utilizo con mucha frecuencia y si además son regalados mejor que mejor. Ya sabéis eso de que "a caballo regalado no le mires el diente". Es una fruta que no deja indiferente a nadie o le gusta o no le gusta, no hay término medio. Si os gusta aquí os propongo esta forma de saborearlo. La he llamado de esta forma porque reúne las características del flan y la textura esponjosa de la mousse.
