El pasado domingo, fue el último día de la feria de la alcachofa en Benicarló. Aprovechamos para pasar el día y probar uno de los menús propuesto por uno de los restaurantes que participan en la demostración gastronómica. Como os podéis figurar y dado que en todos los platos figura entre sus componentes la alcachofa disfruté a lo grande.
En la anterior entrada comenté que el salmorejo asado lo pondría como acompañamiento de otro plato. Ya que estamos todavía en la temporada de la alcachofa, este es el plato que preparé. La receta, aunque adaptada a mi gusto y con algunas variaciones, la vi en una revista que edita un gran centro comercial. Me llamó la atención porque además de no ser difícil, todos los ingredientes me gustan, así qué con alguna modificación, os pongo la receta.
En la anterior entrada comenté que el salmorejo asado lo pondría como acompañamiento de otro plato. Ya que estamos todavía en la temporada de la alcachofa, este es el plato que preparé. La receta, aunque adaptada a mi gusto y con algunas variaciones, la vi en una revista que edita un gran centro comercial. Me llamó la atención porque además de no ser difícil, todos los ingredientes me gustan, así qué con alguna modificación, os pongo la receta.
Yo he empleado estas ingredientes
Preparación
Disponemos el salmorejo asado que prepararemos con anterioridad.
Disponemos el salmorejo asado que prepararemos con anterioridad.
Cocemos los huevos en un cazo con agua, sal y un poco de vinagre durante 10 minutos. Sacamos, dejamos enfriar y partimos por la mitad.
Limpiamos las alcachofas, quitando las hojas externas y cortando las puntas. Las partimos por la mitad, las colocamos en una cazuela y las cubrimos con aceite de oliva. Las sazonamos y confitamos a fuego muy lento, el aceite no debe hervir, hasta que queden tiernas. Yo las tuve aproximadamente unos 45 minutos. Las escurrimos, ponemos sobre papel absorbente y reservamos en caliente.
Colocamos el salmorejo en el fondo del plato, ponemos encima las alcachofas y el huevo duro y espolvoreamos con el pimentón dulce. A quién le gusten solo puedo decirles que están exquisitas.
Limpiamos las alcachofas, quitando las hojas externas y cortando las puntas. Las partimos por la mitad, las colocamos en una cazuela y las cubrimos con aceite de oliva. Las sazonamos y confitamos a fuego muy lento, el aceite no debe hervir, hasta que queden tiernas. Yo las tuve aproximadamente unos 45 minutos. Las escurrimos, ponemos sobre papel absorbente y reservamos en caliente.
Colocamos el salmorejo en el fondo del plato, ponemos encima las alcachofas y el huevo duro y espolvoreamos con el pimentón dulce. A quién le gusten solo puedo decirles que están exquisitas.
Espero que os hayan gustado.
