Cuando el frío llama a la puerta y en estos momentos lo está haciendo y además con mucha insistencia no hay nada mejor para combatirlo que un plato de cuchara.
Soy un asiduo de las legumbres y en invierno no falta un plato en la semana de lentejas, garbanzos o alubias. De los tres, el resto de comensales, al que no ponen reparos es a las lentejas, a los garbanzos existe casi unanimidad aunque hay una que prefiere que no se los ponga y en cuanto a las alubias siempre me encuentro con alguna protesta aunque al final se las comen.
Para entrar con buen pie en la semana nada mejor que unas alubias sin complicaciones, con pocos ingredientes pero no por ello menos ricas.
Con este plato, receta que me dio una bisabuela, quiero homenajear a todos los abuelos, no hago diferencia entre mujer y hombre, porque esa palabra engloba a ambos, por los desvelos, dedicación, atención y cariño que dedican en todo momento a la familia. Yo me pregunto muchas veces ¿como sería el mundo si no existieran los abuelos? Va por ellos.
Alubias pintas del abuelo
Ingredientes800 g de alubias pintas
200 g de tocino
1 cebolla mediana
1 cabeza de ajos
5 cucharadas de aceite
pimentón
1 hoja de laurel
sal
Preparación
La noche anterior ponemos a remojo las alubias.
Cortamos el tocino a dados y lo rehogamos en una cazuela con aceite caliente; añadimos las alubias escurridas, la cebolla picada, la cabeza de ajos, el pimentón y el laurel. Cubrimos con agua fría abundante y ponemos a fuego suave, las asustamos un par de veces y cocinamos hasta que las alubias estén en su punto. A media cocción probamos de sal y rectificamos si es necesario.
Espero que os gusten


