Cuando el frío se hace notar un plato caliente siempre apetece y sienta a las mil maravillas. En esta ocasión el que he preparado es a base de una legumbre que me gusta mucho, la lenteja.
España es el país europeo donde más se consumen legumbres, siendo los garbanzos la opción más elegida seguida de las alubias y las lentejas.
Existen muchas variedades de lentejas pero las más representativas en la cocina española son la "rubia castellana", "rubia de La Armuña", "pardina" y "verdina".
La "rubia castellana", también conocida como "lentejón" o "lenteja de la reina", es la más grande de todas, con un color verde claro y tonalidades decoloradas, que se van oscureciendo con el tiempo.
La "rubia de La Armuña" es una derivación de la "rubia castellana",
aunque tiene un color más verdoso y un tamaño mayor que puede llegar
hasta los nueve milímetros. se caracteriza por su calidad suprema, tanto por su contenido de proteínas como por la composición en grasa, hierro y calcio.
La variedad "pardina" es la que popularmente se conoce como "francesa" y
se diferencia de las demás por ser la de tamaño más pequeño, entre 4 y 5
milímetros. Tiene un color pardo tirando a marrón o rojizo, se caracterizan por su sabor agradable, muy suave al paladar, y por ser la que más espesa en la cocción.
Las lentejas "verdinas", reciben este nombre a causa de su color verde,
teñido de manchas negras. De tamaño muy pequeño, tienen un sabor muy
agradable.
Después de esta pequeña y breve introducción os dejo con la receta de estas ricas y sabrosas lentejas.
Lentejas con morcilla y verduras
Ingredientes
300 g de lentejas pardinas
1 pimiento verde italiano
1 tomate
1 zanahoria
1 cebolla pequeña
2 patatas pequeñas
2 dientes de ajos
2 morcillas
50 gr de panceta
1 hoja de laurel
1 cucharadita de pimentón dulce
1/2 cucharadita de comino molido
2 clavos de olor
aceite de oliva virgen extra
agua
sal
Elaboración
Lavamos las lentejas y las ponemos en una cazuela con el tomate, la zanahoria pelada y cortada en medias lunas, el pimiento verde troceado, la cebolla con los clavos de olor pinchados, el ajo, el laurel, el comino, la morcilla y la panceta troceada.
Cubrimos con agua y cuando rompa a hervir bajamos el fuego, desespumamos a medida que sea necesario, sazonamos y cocemos hasta que las lentejas queden tiernas.
Cubrimos con agua y cuando rompa a hervir bajamos el fuego, desespumamos a medida que sea necesario, sazonamos y cocemos hasta que las lentejas queden tiernas.
Mientras cuecen las lentejas pelamos las patatas, las rompemos en trozos no muy grandes y las cocemos en un cazo con agua. Cuando están cocidas apagamos el fuego y reservamos en caliente sin quitar el caldo.
De la cazuela donde están las lentejas sacamos la cebolla y el tomate, quitamos los clavos de olor, las picamos y salteamos en una sartén con un poco de aceite, apartamos del fuego, incorporamos el pimentón, rehogamos y mojamos con unas cucharadas del caldo de las lentejas. Trituramos y volcamos en la cazuela, dando un hervor para que espese. Cuando las lentejas están en su punto añadimos las patatas escurridas, damos un hervor y removemos para mezclar.
¿Os apetecen?


